¡Tremendo chanchullo! ¿Dólares gringos aterrizando en Cuba por la ventanilla?
¡Tremendo bochinche! Congresistas de Florida denuncian “lagunas” que permiten el flujo de dólares estadounidenses hacia el régimen cubano, pidiendo una revisión urgente de estas licencias.
Qué pasó
¡Prepárense, que el chismecito de la semana viene calientico desde Miami! Resulta que tres congresistas, de esos que no se callan ni debajo del agua, le han tirado un pulso a la administración de Donald Trump.
Estos señores están armando tremendo bochinche porque, según ellos, hay unas "lagunas" en las leyes que permiten que la plata gringa, ¡más de 100 millones de dólares!, se cuele y termine en las arcas del régimen cubano. ¡Como lo oyen!
Dónde y cuándo
Esto no es un cuento de camino, ¡esto es cosa seria! Los protagonistas son Carlos A. Giménez, Mario Díaz-Balart y María Elvira Salazar, todos con su gente bien puesta en el sur de la Florida.
La queja la mandaron por escrito, bien formalita, al director de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), Bradley Smith, y al subsecretario de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio, Jeffrey Kessler. ¡Imagínense la cara de esos funcionarios leyendo el regaño!
Por qué importa
¿Y por qué todo este alboroto? Pues porque, para estos congresistas, el relajo con las licencias va en contra de todo lo que significa el embargo. Es como si una mano aplicara la ley y la otra soltara la chequera.
Ellos dicen que esa plata, esos más de cien millones, no es que se pierdan en el camino, ¡es que terminan fortaleciendo al mismo régimen que mantiene al pueblo cubano en la raya! Y claro, eso no les cuadra ni un poquito.
Piensen ustedes, mientras en Cuba se está advirtiendo de un "gasolinazo" y escasez de combustible, que llegue dinero "por la ventanilla" es para ponerle los pelos de punta a cualquiera.
Qué dicen las partes
Los congresistas no andan con chiquitas. Dicen que la famosa Ley de Libertad y Solidaridad Democrática Cubana (LIBERTAD), también conocida como Ley Helms-Burton de 1996, está para algo: para que las sanciones se queden fijas hasta que en Cuba de verdad haya democracia y respeto por la gente.
María Elvira Salazar ha sido de las que más ha gritado, diciendo en redes que las sanciones son para que al régimen se le acabe la gasolina, ¡no la de los carros, sino la de la represión! Sus colegas están en la misma sintonía.
Ahora, la pelota está del lado de OFAC y del Departamento de Comercio. Veremos qué responden a este reclamo que, la verdad, pone el dedo en una llaga bien vieja.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora, según piden los de Florida, es una auditoría pero de las de verdad, de esas que no dejan piedra sin remover. Quieren que revisen todas las licencias que andan por ahí y que si alguna está beneficiando al régimen, ¡que la cancelen de una vez!
Además, piden que a partir de ahora, cualquier solicitud para hacer negocios con la isla se mire con lupa, ¡y no con lentes de sol! La idea es que la política de mano dura contra el régimen se aplique de verdad, sin chanchullos ni "lagunas" que den al traste con ella.
Así que, mi gente, a seguir con las orejas bien paradas, porque este bochinche no ha hecho más que empezar y el desenlace, ¡ese es el que de verdad importa!