¡Tremendo Bochinche Vial! ¿El chofer es el culpable o la calle está de relajo?

El Gobierno cubano culpa a los conductores por los accidentes, dejando a un lado el desastre de las calles y los carros viejos. ¡Un drama vial que da qué pensar!

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas el papelazo! El Gobierno de la isla, con su cara más seria, salió a decir que el tremendo reguero de accidentes en la calle durante 2025 es culpa de los choferes, ¡sí, del “factor humano”! Es como si los baches, las señales que no se ven y los carros que andan a puro milagro no tuvieran nada que ver. La Comisión Nacional de Seguridad Vial soltó sus números y, ¡zas!, todo el peso de la desgracia vial cayó sobre el que maneja.

Resulta que, según ellos, los números son de espanto: 7.538 accidentes de tránsito. Imagínate el dolor de cabeza, con 750 fallecidos y 6.718 personas lesionadas. Y el dedo acusador, bien puesto, apunta a tres cositas que los choferes hacen mal: no respetar el derecho de vía, andar en la luna al volante y pisarle más de la cuenta.

Dónde y cuándo

Este drama de los números y las acusaciones se cocinó durante todo el año 2025, pero los resultados se soltaron ahora, calenticos. El escenario principal, donde la cosa está más fea, es en La Habana, Villa Clara y Ciego de Ávila. Allí es donde la cosa aprieta más, con la mayor cantidad de bochinches en la calle, y tristemente, más gente sufriendo las consecuencias.

Se ve que en la capital, con tanto tráfico, la vida se complica. Y en el centro del país, la historia se repite como un disco rayado, sin que se vean soluciones de verdad para el problema de fondo.

Por qué importa

¡Esto importa un mundo, mi gente! Porque si seguimos echándole la culpa solo al chofer, es como tapar el sol con un dedo. La gente sigue arriesgando el pellejo todos los días en unas calles que parecen campos de batalla, con carros que tienen más años que Matusalén y motos por dondequiera.

Si no se le entra a los problemas de verdad –las carreteras rotas, la falta de una buena inspección, o de educación vial para los nuevos motoristas–, esta historia se va a seguir repitiendo. No es solo un número; es la vida de la gente la que está en juego, y la angustia de cada familia que tiene que salir a la calle.

Qué dicen las partes

Los que mandan dicen que el 72% de los accidentes se debe a que el chofer se despista, no cede el paso o corre como alma que lleva el diablo. Aceptan que hay un montón de motos y ciclomotores ahora, y que esa gente está más expuesta, pero siguen martillando con la misma cantaleta: la culpa es individual.

Incluso, cuando los carros del propio Estado se ven en la mitad de los accidentes donde participan sus vehículos, la cosa es suspenderle la licencia al chofer. ¡El 98% de las licencias que volaron fueron de conductores estatales! Así que, según ellos, es el individuo el que falla, no el sistema o la falta de mantenimiento de las flotas.

Qué viene ahora

Entonces, ¿qué podemos esperar? Pues, si la cosa sigue por este camino, donde solo se le mira la cara al chofer y no al hoyo en el asfalto, ni a la moto sin freno, ni a la falta de una guagua decente para ir a trabajar, el drama va a seguir. La gente seguirá buscando resolver con lo que tenga, aunque sea peligroso, y los accidentes no pararán.

Hay que seguir con los ojos bien abiertos. Ver si en algún momento se deciden a mirar más allá del parabrisas y le meten mano de verdad a las calles y al transporte, para que la gente no tenga que andar con el corazón en la boca cada vez que sale de casa.

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