¡Candela! La UH en modo apagón: ¡Hasta el Congreso se quedó a oscuras!

La Universidad de La Habana se ajusta a los apagones, posponiendo su gran congreso y extendiendo la enseñanza semipresencial. La crisis energética le está apretando el cordón a la casa de estudios.

Qué pasó

¡Ay, mi gente! Agárrense fuerte, porque la cosa está que arde. La mismísima Universidad de La Habana, el templo del saber, le ha tenido que dar un “stop” a un montón de cosas.

Resulta que la crisis de los apagones y la falta de combustible le ha apretado tanto, pero tanto, que hasta su famoso Congreso Universidad 2026 lo tuvieron que guardar en un cajón hasta nuevo aviso. ¡Una pena!

Y no solo eso. Ahora todas las carreras y los técnicos superiores van a estar en un “modo híbrido” por un mes. O sea, un poquito en la calle y otro poquito cada uno en su casa, batallando con la luz y el internet para estudiar.

Dónde y cuándo

Esto lo soltaron, como es costumbre, por la Mesa Redonda oficial, un viernes seis de febrero de 2026. La noticia viene directa desde la capital, justo cuando el país entero está sudando la gota gorda con la corriente.

Imagínense el ambiente: calles con transporte al mínimo, hospitales y escuelas capeando el temporal, y ahora hasta nuestra Universidad, que es un baluarte, con el agua al cuello.

Por qué importa

¿Y por qué esto nos importa a todos? Bueno, porque si la Universidad de La Habana, con todo su peso, tiene que meter el freno por la falta de energía, es que la candela está bien alta.

Significa que la crisis no es cuento, que le está pegando duro a los estudiantes, a los profesores y al futuro del país. La educación, que siempre es sagrada, ahora tiene que buscarse la vida entre cortes de luz y conexiones que van y vienen.

Es un aviso claro de cómo el día a día se complica para todos, desde el que va a la cola del pollo hasta el que está sacando un doctorado.

Qué dicen las partes

Desde la Universidad, el discurso es que están haciendo todo lo posible para que el proceso no se caiga. Quieren asegurar que la enseñanza siga, aunque sea a medio gas y con mucha imaginación.

Por otro lado, las autoridades, como siempre, le están pidiendo al pueblo “resistencia” y que le pongan “creatividad” a la cosa. Como si con ganas se encendiera una planta eléctrica.

Mientras tanto, la plataforma EVEA, que es la virtual, se vuelve la esperanza para muchos, aunque sabemos que el que no tiene luz o internet, ni con EVEA ni con na'.

Qué viene ahora

Ahora toca esperar. El Congreso se hará "cuando las condiciones mejoren", lo que a buen entendedor… ya ustedes saben. La semipresencialidad dura treinta días y luego se verá qué pasa.

Los estudiantes que viven en becas están en la mira para ver cómo los organizan, quizás mandándolos para sus provincias si se puede. La cosa es que el país sigue en la cuerda floja.

Hay que estar con el ojo pegado, porque esta crisis energética, más que pasajera, parece una visita que llegó para quedarse un buen rato.

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