¡Pérez y Pujol 'desmayan' la pasarela de la libertad cubana en Miami!

Susana Pérez y Albertico Pujol, dos figuras icónicas, soltaron la lengua en Miami sobre la libertad de Cuba, dejando a todo el mundo con el "¡Ay, Dios mío!".

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas, mi gente! Que dos monstruos de nuestra televisión y teatro, Susana Pérez y Albertico Pujol, se sentaron a hablar en Miami y la cosa se puso caliente. No fue chismecito de barrio, no, sino de esa conversación profunda que te hace pensar en la patria y en la libertad que tanto nos duele.

Imagínate, estos artistas de peso, con una trayectoria que ni te cuento, abrieron el corazón para soltar lo que llevan por dentro sobre la situación de Cuba. Fue un diálogo que, sin levantar la voz, resonó más fuerte que un grito en la Plaza de la Revolución.

Dónde y cuándo

La movida, como decimos por aquí, fue en Miami, donde estos dos astros del arte cubano tienen su guarida. Fue hace ná' y menos, el otro día, cuando el periodista Javier Díaz los agarró para esta charla que dio tremenda tela por donde cortar.

Allí, con la brisa de la Florida de fondo, entre el café y los recuerdos, se sentaron a desempolvar esa nostalgia que a veces apretuja. Fue un momento de esos que se sienten pesados en el aire, pero llenos de esperanza por un futuro diferente.

Por qué importa

¿Y por qué esto le importa a Nipinga? ¡Pues porque cuando los artistas hablan así, la gente oye! No es lo mismo que lo diga un político que que lo diga la actriz que te hizo reír o llorar en la novela. Sus palabras son un espejo de lo que muchos cubanos, dentro y fuera, sienten y no pueden o no se atreven a expresar.

Importa porque es un grito por la libertad de creación, por esa dignidad que te permite decir lo que piensas sin que te caiga el mundo encima. Es una herida abierta, como dijo Albertico, para una generación entera de artistas que han tenido que tragar amargo.

Qué dicen las partes

Susana Pérez, esa mujer con una voz que impone, dijo bien clarito que la libertad es para el ser humano como el aire para vivir. No es solo de política, no, es de poder expresarte sin miedo, de crear sin que nadie te ponga un bozal. ¡Y la verdad que tiene tremenda razón!

Albertico Pujol, con su picardía y su seriedad a la vez, remató diciendo que el arte y el humor siempre han sido nuestra forma de pelear, de resistir y de denunciar. Aseguró que la cultura cubana y la realidad de la isla son como la carne y la uña, que no se pueden separar. Ambos están pegados a las noticias de la calle, a lo que se publica en medios independientes, y mandan su fuerza a los que siguen luchando allá, en la isla.

Qué viene ahora

¿Qué viene ahora después de estas declaraciones? Pues el aire queda cargado de la misma pregunta: ¿cuándo la libertad dejará de ser un sueño y se hará realidad en Cuba? Las palabras de Susana y Albertico no son el final, sino otra chispa más en el fogón de la conciencia.

Es el deseo de que un día el arte no tenga que pedir permiso a nadie, y que todos puedan vivir y crear con el alma entera, sin que el miedo les apriete el pecho. Así que, a seguir mirando, a ver qué trae la marea, que la gente sigue atenta.

Más noticias