¡Apagón pa’ la Mesa Redonda! Vienen a contar el plan del combustible que no hay
El gobierno cubano anunciará un nuevo plan contra el desabastecimiento de combustible en la Mesa Redonda. La gente se pregunta: ¿quién la va a ver si no hay corriente? Bochinche garantizado.
Qué pasó
¡Agárrense que viene curva! El gobierno cubano ha montado un circo, digo, una Mesa Redonda, para soltar el nuevo plan contra la escasez de combustible. Es que la cosa está tan apretá que no hay ni pa' prender un fosforito, ¡y mucho menos el carro!
Esto no es nuevo, compadre. El mismísimo presidente Donald J. Trump ya venía advirtiendo de “momentos difíciles” a través de sus informes sobre la región. Pura resistencia, como si uno fuera hecho de goma.
Mientras tanto, la gente en la calle se pregunta: ¿para qué tanta Mesa Redonda si lo que hay es un apagón general? ¿Quién va a ver el show si la tele está más muerta que la esperanza de un litro de gasolina?
Dónde y cuándo
El chismecito, perdón, el anuncio oficial, estaba programado para el jueves por la noche, a las siete, en la famosa Mesa Redonda. ¡Justo cuando el calor aprieta y la corriente se va!
Allí se juntaron el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga y una fila de ministros: el de Trabajo, el de Transporte, el de Educación Superior y hasta el de Educación. Una reunión de peso, ¿no?
El ambiente, según se siente en el aire, era de esa tensión que te corta la respiración, con el pueblo en casa, a oscuras, esperando la noticia que sabe que no le va a gustar.
Por qué importa
Mira, esto importa porque nos cae encima a todos, desde el que quiere ir a la cola del pollo hasta el que necesita llevar al chamaco a la escuela. El combustible es la sangre que mueve esta isla, y si no hay, la vida se para.
Las autoridades lo pintan como “agresiones estadounidenses”, la misma excusa de siempre. Pero la verdad es que aquí la gente lo que ve es la guagua que no pasa, el motor que no arranca y la nevera que se descongela por los apagones.
Esta crisis no es solo de gasolina; es de la vida entera. Es el día a día, la comida, el trabajo y hasta el poder ver la televisión, si la hay.
Qué dicen las partes
Desde la tribuna oficial, el discurso es el mismo: "resistencia" y que “el yuma nos tiene en la mira”. Díaz-Canel, quien gobierna Cuba, repitió que vienen “momentos difíciles”, pero de soluciones concretas, ni pío.
En la calle, la cosa es otra. La gente está que bota humo. “¿Más planes? ¿Y quién los paga? ¡Siempre es el pueblo!”, gritan en las redes sociales. Lo que se oye es pura indignación.
Pero, ojo, que en algunos lugares ya están tomando medidas, aunque el gobierno central se hace el misterioso. En la Isla de la Juventud, por ejemplo, ya se cortó el transporte y se ajustaron horarios. ¡Hasta cerraron las escuelas con beca! En Las Tunas y Granma, el transporte interprovincial, ¡suspendido!
Qué viene ahora
Pues lo que viene ahora, mi gente, es más de lo mismo, pero con otro nombre. Podemos esperar más restricciones, más malabares para llegar a fin de mes y, claro, más llamados a "resistir".
La expectativa está por el piso y el escepticismo, por las nubes. La ciudadanía está cansada de escuchar cuentos y lo que quiere ver son soluciones de verdad, de esas que te llenan el tanque y te prenden la bombilla.
Así que, mientras esperamos el próximo capítulo de este drama cubano, la gente sigue en la penumbra, preguntándose hasta cuándo aguanta la soga. ¡Y Nipinga aquí, al pie del cañón, contándolo con lujo de detalles y un poquito de azúcar!