¡Ay, mi madre! Nicaragua le baja los humos a Cuba en el béisbol
Nicaragua dejó a Cuba en el terreno con un jonronazo de Polanco en la Serie de las Américas, ¡tremendo bochinche en Caracas!
Qué pasó
¡Imagínate la escena, mi gente! El corazón a millón, el sudor frío y la gente en la grada con el Jesús en la boca. En la Serie de las Américas, cuando nadie se lo esperaba, Nicaragua se le plantó a Cuba y le dio un batazo que todavía resuena en Caracas. ¡Un 5-4 que dejó a los nuestros con la boca abierta!
Esto no fue un juego cualquiera, mi hermano. Cuba, que venía pensando que tenía el asunto bajo control, vio cómo los nicaragüenses, con par de jugadas de infarto, le viraron la tortilla en el último respiro. ¡Un tremendo revolcón que nadie vio venir!
Dónde y cuándo
¿Dónde se armó la gorda? Pues en el mismísimo Estadio Monumental Simón Bolívar de Caracas, Venezuela. Aquello fue el viernes 6 de febrero de 2026, una noche que prometía fiesta cubana pero terminó en un '¡ay, caramba!' para muchos.
Los Leones de León, los representantes de Nicaragua, se metieron en el terreno con su uniforme y su bateo, listos para fajarse. Y los nuestros, los cubanos, aunque empezaron mandando, no supieron aguantar la presión hasta el final. El calor de Venezuela y la tensión del juego se sentían en el ambiente, como un aguacero que amenaza.
Por qué importa
Aquí la cosa no es solo un juego, mi hermano. ¡Es béisbol! Y para Cuba, el béisbol es más que un deporte, es el alma de la patria, el orgullo de la esquina, el tema de conversación en la cola del pan. Que te ganen así, de esa manera tan dramática, duele en el fondo del alma.
Esta derrota le tira un cubo de agua fría a las expectativas. Demuestra que en esta Serie de las Américas no hay equipo chiquito, ni grande que se duerma. Todos vienen con el cuchillo entre los dientes y listos para dar la sorpresa.
Qué dicen las partes
Los nicaragüenses, claro, están que no caben en el pellejo de la alegría, con su director Sandor Guido sacando pecho por la remontada. ¡Imagínate el bochinche en Managua! Se la gozan a lo grande.
Mientras tanto, los nuestros, con el Yusniel Batista cargando con la derrota y la cara larga, se quedaron rumiando el pitcheo y los errores que les costaron el juego. Toca tragar amargo y pensar qué falló. Otros equipos del torneo, como Argentina que también dio su propio batacazo, observan y se relamen, porque saben que esto apenas comienza.
Qué viene ahora
Ahora es cuando Cuba tiene que demostrar de qué está hecha. No hay tiempo para lamentaciones, mi gente. La Serie sigue, y los equipos están como gallos de pelea, listos para la próxima ronda. Toca reaccionar rápido o se les va el tren.
Hay que seguir de cerca cómo se recuperan del golpe, qué ajustes hacen y si logran levantar cabeza en este torneo que está más caliente que una caldera. ¡Esto se puso bueno de verdad, a ver quién aguanta el swing!