¡Tremendo bochinche en Santiago! ¿Ladrones con carro particular y dueño de la casa amenazando al chismoso?

Un asalto a plena luz del día en Santiago de Cuba dejó a una familia amordazada y con menos divisas. La situación se puso más picante cuando los dueños, desde el extranjero, ¡amenazaron al periodista que dio la noticia!

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas, que la calle está que arde! Parece que en Santiago de Cuba, en el reparto Vista Alegre, el viernes por la tarde hubo un tremendo relajo. Un grupo de maleantes, sinvergüenzas de pies a cabeza, llegaron en un carro sin chapa.

Se bajaron como Pedro por su casa y entraron armados a una vivienda. Adentro, había de todo: desde chamaquitos hasta gente mayor. Pero a estos tipos no les importó ni un poquito.

Amordazaron a todo el mundo, como si estuvieran en una película de Hollywood, mientras registraban la casa buscando billetes. Al final, se llevaron una buena fajita de divisas, dicen los que saben.

Dónde y cuándo

Esto no fue en un callejón oscuro, no señor. Fue a plena luz del día, en el mismísimo reparto Vista Alegre, ahí cerquita de la tienda Cubalse. Imagínate, con el sol picando y la gente haciendo sus cosas, estos bandidos armados haciendo de las suyas.

Sucedió el viernes por la tarde, en una casa que, según cuentan, se dedicaba al cambio de moneda. Pura tensión y susto vivieron los que estaban adentro, con los ladrones dando órdenes y el miedo corriendo por las venas.

Por qué importa

¡Pero, caballero, esto es un escándalo! ¿Por qué? Porque la gente está con el corazón en la mano. La inseguridad en Santiago, y en Cuba en general, está que no cabe en un saco. Ya nadie se siente seguro ni en su propia casa.

Con la crisis y el tema de la moneda informal, muchas viviendas se han convertido en un caramelo para los delincuentes. Esto demuestra que la calle está caliente y que, para muchos, el negocio de cambiar divisas es un riesgo de vida o muerte.

Qué dicen las partes

Los vecinos, claro, están que trinan. Dicen que la cosa está peor que nunca, que los asaltos son el pan de cada día. Y la policía, cuando llegó al lugar, le advirtió al periodista Yosmany Mayeta Labrada, que fue el que soltó la noticia, que no anduviera publicando para "no entorpecer la investigación".

Pero lo más fuerte vino después. Los dueños de la casa, que viven en New Jersey, llamaron y, según el periodista, lo amenazaron a él y a su familia aquí en Cuba. ¡Imagínate eso! Lo culparon por haber dado la primicia del atraco.

El periodista, firme como un roble, defendió su derecho a informar. Mientras tanto, los dueños de la casa, por redes, dijeron que ya habían agarrado a un par de los ladrones y que saben quiénes son los demás. ¡Pero la policía, mudo, no suelta prenda!

Qué viene ahora

Ahora, ¿qué nos espera en esta novela? Pues hay que estar ojo avizor. Veremos si la policía confirma esas detenciones que dicen los dueños, o si la cosa se queda en dimes y diretes.

También queda en el aire qué va a pasar con la seguridad del periodista y si este tipo de asaltos seguirá escalando. La gente sigue con el miedo en el cuerpo y la pregunta de siempre: ¿hasta cuándo?

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