¡Susto de Gringo! Embajador en Holguín, se le salen las lágrimas al ver la miseria

El embajador de Estados Unidos, Mike Hammer, se conmovió hasta las lágrimas al ver la pobreza en Holguín, constatando la entrega de ayuda humanitaria enviada desde EE. UU.

Qué pasó

¡Prepárate, que esto es pa’ que te dé un patatús! Resulta que el embajador de los americanos, ese que le dicen Mike Hammer, se dio una vueltecita por Holguín. Y te digo que la cosa no fue de paseo, ¡ni mucho menos!

Se fue a ver con sus propios ojos cómo anda la gente que está recibiendo una ayuda que mandaron de allá arriba, de Estados Unidos, en los tiempos de la Administración Trump. Y la cosa, mi socio, fue de película, de esas que te aprietan el corazón.

Dónde y cuándo

¿Dónde? ¡En Holguín, caballero! En esos barrios que uno dice “Dios mío, ¿cómo vive la gente aquí?”. El hombre estuvo recorriendo casas, mirando a los ojos a las familias. La verdad es que el ambiente estaba cargado de una tristeza que se palpaba.

Esto fue hace poco, y parece que es el primer pedacito de una serie de videos que van a salir por ahí, pa’ que el mundo se entere. Las iglesias, por cierto, están metidas de lleno en esto de repartir la candela, ¡y eso es lo que tiene al gringo emocionado!

Por qué importa

¿Y por qué esto es un bochinche? Mira, esto le cae como un cubo de agua fría a más de uno. Porque mientras el gobierno de aquí te dice que "todo está bien, todo es prosperidad", el gringo este se encontró con una realidad que te parte el alma.

Es la vida de la gente, la del día a día, la que lucha por un plato de comida y un techo que no se caiga. Ahí es donde se ve de verdad la cosa, donde se siente el golpe, ¿me entiendes? Es lo que la calle comenta.

Qué dicen las partes

Ahora, ¿qué dice la gente? El gobierno, por un lado, se hace el de la vista gorda, como si aquí no pasara nada gordo. Pero el embajador, con la voz entrecortada, soltó que era "increíble" ver tanta tristeza y precariedad.

Él no se puso a pelear con nadie, pero dejó claro que la pobreza habla por sí sola, ¡y a gritos! La ayuda, que trae comida y cosas básicas, es un salvavidas que mandaron, y parece que vienen más. Las iglesias, dicen, son los que saben dónde aprieta el zapato de verdad.

Qué viene ahora

¿Qué se espera ahora? Pues que la cosa siga candente, ¡más caliente que guayaba en época de mango! Este video, y los que vengan, son como un espejo que le ponen a la cara a la realidad cubana. Va a seguir dando de qué hablar, seguro.

La ayuda de los americanos va a seguir llegando, dicen los que saben, y siempre por la vía de las iglesias, que son los que están en la calle y ven la necesidad. Así que a estar atentos, porque esta novela cubana todavía tiene muchos capítulos por delante y la gente está con el ojo pelao para ver qué pasa.

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