¡Suiza y Alemania le bajan el pulgar a Cuba por el apagón!
Europa avisa a sus ciudadanos sobre viajar a Cuba. La isla sufre por la escasez de combustible, apagones largos y servicios básicos en jaque.
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Agárrense fuerte, porque esto es un corre-corre de los grandes. Imagínate que Suiza y Alemania, con su relojito y su puntualidad, han soltado unas alertas de viaje para Cuba que están más calientes que el asfalto en agosto.
¿La razón? ¡Lo mismo de siempre, pero peor! La escasez de combustible está dando dolores de cabeza, los apagones se vuelven a poner de moda y los servicios básicos están bailando al son de la carencia. No es chisme, es oficial.
Dónde y cuándo
Esta bomba llegó fresquecita en febrero de 2026, y no es cuento de la vieja. El Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania son los que han puesto el grito en el cielo.
La cosa es en Cuba, claro. Desde el 9 de febrero, dicen que los aviones extranjeros ni pueden echar gasolina en los aeropuertos cubanos. ¡Un verdadero revolico! Imagínate el ambiente: caliente, oscuro, con la gente en la cola del pollo sudando la gota gorda y sin saber si va a llegar el transporte.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos importa, además de por el bochinche? Bueno, esto es un espejo de la vida en la isla. Si los turistas lo están viendo negro, imagínate el cubano de a pie que lleva la cruz todos los días.
Afecta el transporte, la salud, la comida, hasta la llamada pa' la tía. Y, encima, si te pasa algo, los suizos dicen que mejor te regreses volando porque allí ni una aspirina se encuentra fácil. ¡Es la cosa más seria del mundo, pero contada con el dramatismo de un serial de la tarde!
Qué dicen las partes
Los suizos, muy serios ellos, advierten de los apagones "prolongados", que pueden durar horas y hasta días. Dicen que ni los hoteles se salvan. Y lo peor, alertan de una sociedad "muy tensa", con el carterismo, los robos y los asaltos por las nubes.
Los alemanes no se quedan atrás, hablando de una "crisis energética aguda" que no solo apaga las luces, sino que también afecta el agua y la comida. Y lo del combustible para los aviones, ¡eso sí que es un descaro! Dicen: "No viajes si no es esencial".
Para echarle más leña al fuego, el mismísimo presidente Donald J. Trump firmó una orden en enero de 2026, metiéndole más presión a los que le vendan petróleo a la isla. ¡Así que la candela está garantizada!
Qué viene ahora
Con este panorama, lo que viene es más de lo mismo, pero con acento alemán y suizo. Las alertas de viaje seguro que no se van a quitar, y la vida en la isla, por lo que se ve, seguirá en el modo "supervivencia extrema".
La presión internacional por un lado y la situación interna por otro, pues es un sancocho que no tiene buena pinta. A ver quién tiene el aguante para contar el próximo capítulo de este drama cubano.