¿Se quedó Cubamax sin chismear por falta de gasolina?

Cubamax anuncia retrasos en sus envíos a Cuba. La culpa, dicen, es la escasez de combustible que tiene a la isla patas arriba y el transporte a duras penas.

¿Qué pasó?

¡Ay, mi gente! Agárrense fuerte que el chismecito de hoy nos toca el bolsillo y el corazón. Resulta que Cubamax, esa agencia que nos trae lo que el de allá extraña, salió con un comunicado que huele a problema gordo. Dicen que van a tener que meterle el freno a sus servicios.

¿La razón? Ni más ni menos que la gasolina, o mejor dicho, la falta de ella. Parece que en Cuba, hasta los camiones de Cubamax están sudando la gota gorda para encontrar un buchito de combustible. La cosa está tan fea que las entregas van a paso de tortuga borracha.

¿Dónde y cuándo?

Esto no es cuento de ahora, ni de ayer. Estamos en febrero de 2026 y la crisis del combustible en la isla sigue dando de qué hablar, o más bien, de qué sufrir. La situación está caliente en todas las provincias y municipios de Cuba, desde la Punta de Maisí hasta el Cabo de San Antonio.

El asunto es que los camiones de Cubamax, los que cargan las esperanzas y los encargos, no pueden moverse si no hay con qué. Es como querer bailar sin música, ¡un desastre! Así que, lo que antes era un envío, ahora es una odisea con fecha de llegada incierta.

¿Por qué importa?

¡Ah, mi socio, esto importa más de lo que crees! ¿Quién no tiene un pariente esperando el paquetico? La ropita, la medicinita, el juguetico para el niño, la pomada que no se consigue… Todo eso va dentro de un camión que ahora anda a la deriva. Esto afecta a la abuela que espera su cafecito y al sobrino que sueña con unos tenis nuevos.

Al final, es la gente de a pie, tanto aquí como allá, la que sufre las demoras y la incertidumbre. Es el drama de un envío que se convierte en una espera angustiosa, y todo por culpa de un tanque vacío.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, Cubamax, a través de sus redes, se lava las manos diciendo que la situación es “ajena a su voluntad”. Aseguran que están haciendo malabares para reorganizar rutas y que su equipo en Cuba está sudando la camisa para que los paquetes lleguen, aunque sea tarde.

Entienden que esto es un rollo para los clientes y piden que la gente esté “atenta” a las noticias. Pero, por otro lado, ¿qué dice la calle? La gente, por supuesto, está que trincha, con la preocupación de cuándo verá llegar lo suyo. No hay un plazo fijo para que esto mejore, lo que añade más sal a la herida.

¿Qué viene ahora?

Bueno, mi gente, ¿qué va a venir? Pues a esperar, como siempre. La crisis energética en Cuba no parece tener una solución mágica de la noche a la mañana. Así que Cubamax seguirá con sus ajustes y nosotros, con la vista pegada al teléfono, esperando alguna señal, alguna buena nueva.

Mientras tanto, la situación sigue afectando a todo el mundo, desde el transporte público hasta el vendedor ambulante. Hay que seguir de cerca este culebrón del combustible, porque si no hay gasolina, ¡hasta el chisme se camina lento!

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