¡Se esfumaron los barcos! ¿Será que los yanquis no aguantaron el sol de Cuba?

¡Atención, mi gente! Cuba amaneció más tranquila que un domingo sin cola. Los buques militares de EE.UU. que andaban por ahí, ¡se evaporaron! ¿Qué pasó, se fueron de safari?

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! Nuestra isla amaneció hoy más tranquila que un domingo sin cola. Esos barcos militares de Estados Unidos que andaban por ahí, haciéndonos compañía sin invitación, ¡se evaporaron!

Sí, mi gente, el mapa de seguimiento naval, el Vessel Finder, hoy estaba más vacío alrededor de Cuba que la nevera al final de la quincena. Ni rastro de esas naves.

Dónde y cuándo

Esto pasó hoy, miércoles 11 de febrero de 2026, desde tempranito. Esos buques que antes se paseaban cerca de La Habana, Matanzas o Santiago de Cuba, ¡puf!, desaparecieron del radar.

Ni por la costa norte ni por el oriente se vio nada. Hasta en las cercanías de los cayos del norte, donde antes había movimiento, hoy el agua estaba más lisa que un espejo.

Por qué importa

¿Te acuerdas que la semana pasada teníamos al menos tres de esos barcos pegaditos a la costa, uno casi a menos de ocho millas de Cayo Romano Occidental? ¡Casi tocando la arena, mi socio!

Y ahora, ¡nada! Para la gente que vive pendiente de la tensión, esto es un respiro. Con la cosa apretada aquí adentro, entre apagones y precios altos, al menos el mar nos da un poquito de paz. Es un detalle, pero se agradece.

Qué dicen las partes

Los que saben de estos menesteres dicen que no es que los americanos hayan cambiado su estrategia de golpe. Lo ven más como una pausa, un "break" en su presencia cercana.

Algunos observadores usan este monitoreo para medir el pulso geopolítico. CubitaNOW, por ejemplo, ya había notado que el martes se retiraron. Así que, unos lo llaman estrategia, otros casualidad, pero el mar cubano está despejado.

Qué viene ahora

Ahora, ¿quién sabe? El mar es grande y las sorpresas abundan. Esto puede ser una calma momentánea antes de que la cosa se ponga otra vez picante, o quizás un respiro más largo.

Lo importante es seguir con el ojo avizor, como siempre. La geopolítica es como una telenovela que no termina. Por ahora, a disfrutar del horizonte sin sombras foráneas, que ya es ganancia.

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