¡Rusia le saca los dientes por Groenlandia! ¿Será que el Polo Norte ahora es patio trasero?

Rusia avisa que no se quedará de brazos cruzados si Occidente se arma más en Groenlandia. ¡Parece que el hielo del Ártico está más caliente que una caldera de café!

¿Qué pasó?

¡Oye esto pa' que veas! El mismísimo Serguéi Lavrov, que es como el canciller de Rusia, se ha plantado firme y ha soltado la bomba: si los países del Occidente, con Estados Unidos a la cabeza, se ponen a militarizar Groenlandia más de la cuenta, Moscú podría sacar sus “medidas técnico-militares”.

Esto no es cualquier bochinche, es una advertencia seria que huele a amenaza directa para la seguridad rusa. Parece que por un pedazo de hielo que ni es de ellos, la cosa se está poniendo tensa.

¿Dónde y cuándo?

Todo este revuelo se cocina en el Ártico, específicamente alrededor de Groenlandia, esa isla gigante de hielo que está bajo soberanía danesa. La chispa saltó después que Donald Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos, por allá por diciembre de 2025 y principios de 2026.

Trump dijo que Groenlandia es clave para la seguridad de su hemisferio, frente a Rusia y China, y le metió presión a Dinamarca para que dejara que Washington tuviera más control militar allí. ¡Hasta amenazó con medidas comerciales a Europa si no se cuadraban!

¿Por qué importa?

Esto importa, ¡y mucho!, porque el hielo del Ártico se está derritiendo y eso abre nuevas rutas marítimas y oportunidades de agarrar recursos naturales. Para Rusia, cualquier base militar cerca de Groenlandia es como si le pusieran un cañón en el patio trasero.

Además, el chismoteo y las presiones de Washington con Dinamarca pusieron a temblar las relaciones entre Europa y Estados Unidos, creando una de las crisis transatlánticas más grandes de los últimos años. También hay que ver qué piensa la gente de Groenlandia, que tiene voz en este asunto.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, Rusia, con Lavrov al frente, dice que si la militarización de Groenlandia apunta contra ellos, responderán proporcionalmente. ¡Así de claro!

El expresidente Trump, por su parte, insistió en que Groenlandia es vital para la seguridad hemisférica. Dinamarca y la OTAN, para no quedarse atrás, reforzaron su presencia defensiva.

Después de mucho tira y encoge diplomático, se habló de un modelo de “bases soberanas”, donde Estados Unidos operaría instalaciones militares con acuerdo de Dinamarca. El gobierno local de Groenlandia ha dejado claro que cualquier decisión necesita el consentimiento de su gente, lo que añade otro condimento a la sopa.

¿Qué viene ahora?

Lo que se cocina ahora es la posibilidad de esas “bases soberanas”, donde los gringos podrían desplegar sistemas de defensa antimisiles avanzados y hacer más inversiones en sectores como las tierras raras.

Pero ojo, que la cosa no es fácil. Los expertos dicen que Dinamarca tendría que hacer cambios en su Constitución. Y por si fuera poco, el tratado nuclear New START ya se venció y nadie se pone de acuerdo para uno nuevo. Washington quiere meter a China en la negociación, mientras Moscú insiste en que también deberían incluir a las potencias nucleares de Europa. ¡A seguir pegados a la radio bemba para ver qué pasa!

Más noticias