¿Pa' qué te enfermas si no es de muerte? ¡Los hospitales en Cuba en modo ahorro!
Los hospitales cubanos están casi cerrando, solo atenderán urgencias por la falta de todo. Imagínate el bochinche en las colas. ¿Quién te cura ahora?
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que la cosa está que arde y no es por el sol. Parece que nuestros hospitales, sí, esos donde uno va cuando ya no aguanta más, están a punto de tirarse por un barranco.
¿La razón? Pues la misma de siempre, o peor: ¡no hay de na’! Ni medicinas, ni combustible, ni ná’ de ná’.
La noticia, que corre como pólvora de boca en boca, es que solo van a atender las urgencias de verdad, las que te dejan entre la vida y la muerte. Lo demás, pa’ después, o pa’ cuándo se resuelva el desbarajuste.
Dónde y cuándo
La Habana es el ojo del huracán en este bochinche, aunque se siente en cada provincia. Un directivo del 'Hermanos Ameijeiras', ese hospitalazo que se ve desde lejos, soltó la sopa a CubaNet, pero pidió que no dijeran su nombre, no vaya a ser que le caigan arriba.
La situación es tan tensa que parece que uno puede oler la preocupación en el aire, como cuando se va a formar una bronca en la cola del pan. Esto fue esta semana, con reuniones urgentes en el Ministerio de Salud Pública para ver cómo le ponen el pecho al desastre.
Incluso en La Covadonga andan con el miedito, recordando los tiempos malos de la pandemia, pero ahora sin fecha de caducidad para la crisis.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos cae como un piano en la cabeza? Pues mira, porque la salud es sagrada, ¿verdad? Y si el hospital no te atiende, ¿quién te va a curar el dolor de muela o esa operación que llevas años esperando?
Esto significa que la gente, la de a pie, la que no tiene chanchullo, está en la calle de la amargura. Los enfermos crónicos, los que necesitan chequeos regulares, esos están con el corazón en un puño. Al final, lo que antes era un derecho, ahora es un milagro si te atienden.
El chisme es que muchos ya andan por la calle de la amargura buscando medicinas por ahí, o a ver quién les da un empujón para la cirugía que no es “tan urgente” pero que te tiene loco.
Qué dicen las partes
Por un lado, los de adentro del hospital, los que están en el frente de batalla, sueltan que no hay ni comida pa’ los trabajadores y que las consultas se van a reducir al mínimo. Vamos, que la cosa está fea pa’ los de adentro y los de afuera.
Del Ministerio de Salud Pública, bueno, se sabe que andan en reuniones. Uno se imagina la sala llena de caras largas, buscando soluciones donde parece que no las hay. Se habla de un “paquete de medidas”, que suena a parche en una hemorragia.
Analistas, esos que saben de números y de cómo se mueve el pastel, dicen que esto es la crónica de una muerte anunciada. Que el sistema de salud lleva años en picada, sin inversión y con un deterioro que ya no se puede tapar con un dedo.
Qué viene ahora
Ahora, la pregunta del millón: ¿qué va a pasar? Pues la incertidumbre es la única que tiene la respuesta. Lo que está en el aire es que la atención médica, al menos la que no es un ¡ay! de muerte, va a seguir de capa caída.
Hay que ver si el gobierno encuentra la forma de meterle mano al asunto del combustible, porque sin eso, ni las guaguas andan, ni los hospitales funcionan. Es una cadena, mi socio.
Así que, a estar atentos y a cuidarse doble, porque parece que la salud, como la vida en Cuba, se está poniendo cada día más cuesta arriba. Y que no te coja una emergencia que no sea de vida o muerte, ¡que te va a tocar esperar!