¡Otaola le da con el caliche a Bad Bunny por un Super Bowl que parecía un yerbazal!
Otaola destrozó el show de Bad Bunny en el Super Bowl, tildándolo de "yerbazal" que no representaba a los latinos. La bronca encendió las redes.
¿Qué pasó?
¡Ay, mi gente, la cosa está que arde! Alexander Otaola, que no se muerde la lengua, le cayó arriba a Bad Bunny por su show en el Super Bowl. La verdad es que no dejó títere con cabeza.
Desde su programa “El Mañanero”, Otaola dijo sin pelos en la lengua que la presentación del Conejo Malo fue “horrenda”, “cutre” y un “despropósito visual”. Imagínense el corre-corre que armó con esas palabras.
Según el influencer, aquello parecía más un terreno baldío que un escenario de talla mundial. ¡Un verdadero bochinche para el oído!
¿Dónde y cuándo fue la bronca?
Pues miren, el Super Bowl, ese evento que paraliza al mundo, se celebró en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La fecha de la polémica, que no del show, fue un miércoles, 11 de febrero de 2026.
Fue ahí, con la resaca del espectáculo todavía en el aire, que Otaola soltó su descarga. Lo hizo bien tempranito, desde su programa transmitido por “Cubanos por el Mundo”, con el micrófono caliente y el ojo puesto en la pantalla.
Mientras la gente todavía comentaba los touchdowns, Otaola ya estaba repartiendo críticas como quien regala caramelos en una fiesta.
¿Por qué esto le importa a la gente?
Aquí la cosa se pone interesante. Por un lado, tenemos a Bad Bunny, un tipo que mueve masas y que, para muchos, es la voz de la juventud latina. Por el otro, Otaola, que, aunque a veces controversial, tiene un público fiel que lo sigue y lo escucha como si fuera el oráculo.
Esta bronca no es solo un pleito de artistas, no. Es un debate sobre cómo se representa al latino en el mundo. ¿Estamos mostrando una imagen real o cayendo en clichés de campo y pobreza?
Esto le pica a cualquiera que se sienta orgulloso de su cultura y no quiera que la pinten con brocha gorda. Es el chismecito de la semana que te encuentras en la cola del pan.
¿Qué dicen los implicados y el público?
Otaola, con su manera de hablar, dejó claro que, para él, el show de Bad Bunny estaba lleno de clichés. Dijo que reducía la imagen del latino a estereotipos de gente de campo, y que eso no lo representaba para nada.
¡Y ojo! No fue el único que tiró piedras. El mismísimo presidente Donald Trump y la congresista María Elvira Salazar también se unieron al coro de críticas. La cosa fue tan ruidosa que hasta en las cadenas de televisión tuvieron que explicar qué significaban los símbolos del show. ¡Qué papelazo!
Pero, como siempre, hay quien defiende la postura. En las redes sociales, la gente está dividida. Unos aplauden a Bad Bunny por su “apuesta cultural”, y otros, como Otaola, lo ven como una caricatura más que un homenaje. ¡Pa' que vean!
¿Y ahora qué se espera?
Pues lo que viene es lo de siempre en estos casos: que la polémica siga rodando como un dominó sin fin. La gente seguirá debatiendo en la calle, en los trabajos, y por supuesto, en las redes sociales.
Veremos si Bad Bunny sale a responder o si se queda calladito. Lo cierto es que este tipo de discusiones siempre dejan tela por donde cortar y nos hacen pensar un poquito más sobre lo que vemos y lo que nos cuentan.
Así es la vida, mi gente. Un día te alaban, y al otro, te están dando con el caliche. ¡Hay que estar pilas!