¿La Serie Nacional, la peor del mundo? ¡Un narrador lo soltó y prendió la candela!
Renier González, el narrador que no se calla nada, declaró que la Serie Nacional cubana es "la peor del mundo", desatando un escándalo y evidenciando el colapso del deporte.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas el tremendo alboroto que se armó! La noticia anda volando de boca en boca, como un chisme de lavadero, y la gente no para de hablar.
Renier González, ese narrador que no tiene pelos en la lengua y siempre dice las cosas como son, soltó una bomba que dejó a más de uno con la boca abierta.
En el programa “Bola Viva”, sin anestesia ni rodeos, él mismo reconoció que nuestra Serie Nacional de Béisbol es “la peor liga del mundo”. ¡Ay, qué cosa!
No es que Renier esté exagerando, no. Es la pura verdad, el reflejo de cómo anda la pelota en la Isla. Esto ha puesto a todo el mundo a pensar.
Dónde y cuándo
Este tremendo "descaro" ocurrió hace unos días, para ser exactos, el miércoles 11 de febrero de 2026. El escenario fue el conocido programa “Bola Viva”.
Allí, Renier, con esa voz que te envuelve y te lleva al terreno, no aguantó más el silencio. Fue una declaración de esas que se quedan grabadas.
Se sentía la tensión en el ambiente, como cuando un lanzador se enfrenta a un bateador con las bases llenas. La verdad salió a flote sin miedo.
Por qué importa
Y tú dirás, “¿Y por qué me importa a mí este bochinche?” Pues mira, socio, el béisbol no es un juego cualquiera aquí; es el aire que respiramos, es nuestro orgullo, parte de lo que somos.
Verlo así, hecho un desastre, con los estadios vacíos y los peloteros buenos buscando suerte en otros lados, es como que te arranquen un pedazo del alma.
La Serie Nacional, que antes era una fiesta, llena de pasión y de batazos, ahora parece un velorio. La improvisación y el abandono le han pasado factura.
Esta situación nos afecta a todos, desde el más fanático hasta el que solo va al estadio a comer maní. Es el espejo de muchas cosas que andan mal.
Qué dicen las partes
Renier, por supuesto, lo que dice lo suelta con la rabia y el dolor del que ama el deporte de verdad. Para él, es claro: la calidad bajó, no hay planificación y las condiciones para nuestros atletas son una vergüenza.
Él ve que los equipos no tienen ni pa'l pasaje, los muchachos jóvenes no ven futuro y los talentos que nacen aquí, ¡se van volando!
Los que dirigen la cosa, aunque no salgan en la radio a decir “somos los peores”, saben que el barco hace agua. Las decisiones, los formatos que cambian como el tiempo, la poca preparación de entrenadores y árbitros, ¡todo es un desbarajuste!
Hasta los estadios, que antes eran templos, ahora parecen ruinas. No hay luz, no hay implementos modernos, ¡un abandono total!
Qué viene ahora
Después de este tremendo campanazo de Renier, la pelota está en el tejado, como se dice. Ahora es cuando hay que ver si los de arriba van a escuchar de verdad.
Esto no es solo para criticar; es para que abramos los ojos y nos pongamos las pilas. El béisbol cubano necesita un revolcón, una inyección de dinero y de pasión, ¡pero de la buena!
Hay que invertir en los estadios, en los jóvenes talentos, en la gente que vive y respira este deporte. Si no hacemos un cambio profundo, la Serie Nacional seguirá rodando barranco abajo.
Y entonces, la voz de valientes como Renier será lo único que nos recuerde lo que un día fue el orgullo de toda Cuba. Ojalá no lleguemos a eso, ¡que viva la pelota!