¡¿La isla se derrite?! ¡Economista le pone fecha de caducidad al sistema!

Un economista cubano advierte que el modelo actual de la isla podría no sobrevivir la mitad de este año, debido a una crisis terminal. La situación es crítica.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! El economista cubano Emilio Morales soltó la bomba, diciendo que el chiringuito en la isla no llega ni a mitad de año. Según él, el modelo actual ya está en las últimas, en fase terminal. Es un pronóstico que te deja pensando, ¿verdad?

La economía está patas arriba, sin una moneda que valga, sin producción y con la gente pasando las de Caín. Morales asegura que no hay por dónde agarrar la situación, la cosa está tan apretada que no hay ni aire para respirar.

Dónde y cuándo

El chisme, de boca del economista Emilio Morales, salió el viernes 13 de febrero de 2026, según lo publicó el medio independiente CubaNet. Morales, quien está fuera de Cuba, hizo su análisis con una lupa, examinando cada hueco del sistema.

Él puso sobre la mesa el desastre estructural de la economía cubana, sin dejar ni un detalle. Desde la falta de energía hasta la inflación que te come los bolsillos, todo sumado a la pérdida de amistades internacionales y la escasez de dinero en la caja.

Por qué importa

¡Esto importa un montón, mi gente! Si lo que dice Morales es cierto, estamos hablando de un revolico gordo en Cuba. Significa que el sistema que conocemos, con todas sus virtudes y defectos, ya no aguanta más el peso de la realidad. La gente está harta de los apagones, la comida que no aparece y los precios por las nubes.

El modelo centralizado está fundido, y el pueblo está que no se aguanta, dice el economista. Cada vez hay menos esperanzas de que las cosas se pongan bien si siguen por el mismo camino.

Qué dicen las partes

Morales lo dejó bien claro: las autoridades cubanas no tienen ni un quilo, ni una idea clara de cómo salir del atolladero. No hay plata para invertir, la producción está por el piso y los servicios básicos no se pueden garantizar.

Las reformas que han intentado, según él, son como echarle agua a un colador, no han servido para nada. El país sigue en un ciclo de no producir nada, dependiendo de lo que mandan los de afuera y con la economía medio dolarizada, lo que solo empeora las cosas. El gobierno no ha respondido directamente a estas declaraciones.

Qué viene ahora

El economista no se fue por las ramas: si no cambian la vaina, se avecinan transformaciones bien profundas. No es adivinar el futuro, es mirar los indicadores que muestran que la cosa no da para más.

La gente sigue agarrando el primer bote o avión para irse, y la isla se desangra. Hay que estar con los ojos bien abiertos y los oídos pegados a la calle, porque este cuento no ha terminado. Esto va a traer cola, ¡seguro!

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