¡La Embajada Gringa Se Metió en el Pañal por Berta Soler y la Fe Cubana!
La Embajada de EE. UU. en La Habana levantó tremendo revuelo al denunciar la prisión domiciliaria de Berta Soler y las trabas a la libertad religiosa en Cuba, ¡pa' que lo sepas!
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que la Embajada de Estados Unidos, esa que está en la capital con su banderita, ha salido con un comunicado que parece un grito desde el balcón. Están que echan chispas por lo que le están haciendo a Berta Soler, la jefa de las Damas de Blanco, y por cómo andan lidiando con la fe en la isla.
Es como si a alguien le diera por ponerle una camisa de fuerza al que cree, y eso, según los americanos, no está nada bien.
Dónde y cuándo
Esto no es en la China, mi gente, es aquí mismo, en Cuba. La Embajada, que está en El Vedado, tiró este comunicado un viernes de febrero de 2026, bien tempranito, pa’ que nadie diga que no avisaron. Lo que pasa es con Berta Soler, que la tienen metida en casa bajo una "prisión domiciliaria" que ni tiene pies ni cabeza. ¡Un abuso que no le deseamos ni al vecino chismoso!
Imagínate, una líder de barrio que no puede ni salir a coger el fresco porque "alguien" lo ha decidido.
Por qué importa
Mira, esto importa un montón porque la Soler no es cualquier persona; es la cara de las Damas de Blanco, que siempre están ahí, firmes, pidiendo por los derechos humanos de la manera más pacífica del mundo.
Además, la Embajada no solo habla de ella, sino que mete el dedo en la llaga con el tema de la libertad religiosa, un derecho que se supone que tenemos en la propia Constitución, ¿o no? Es como si te dijeran que puedes ir a misa, pero después te ponen un policía en la puerta pa' que no pases. ¡Un doble discurso que ya cansa!
Qué dicen las partes
La Embajada, con un tono que no deja dudas, pregunta: "¿Cuándo van a parar este abuso?", señalando directo al gobierno cubano. Dicen que en la Constitución del 2019 está escrito que el Estado respeta y garantiza la libertad religiosa y que la gente puede cambiar de fe como le dé la gana.
Pero, claro, una cosa es lo que se escribe en el papel y otra es la película que se vive en la calle, donde a muchos los frenan si quieren ir a su iglesia o hacer sus cosas de fe. ¡Es la misma historia de siempre, pero ahora con testigos importantes!
Qué viene ahora
¿Y ahora qué? Pues la Embajada termina el regaño diciendo que la comunidad internacional y el propio gobierno de la isla tienen que meterse en cintura. Piden que se cumpla la Constitución de verdad, que la gente pueda ir a su iglesia sin que los miren feo o les pongan trabas.
Hay que estar al tanto, porque estos bochinches de derechos siempre traen cola y puede que esto no sea más que el comienzo de otro capítulo caliente. ¡A ver quién se lleva el gato al agua esta vez!