¡Ferdecaz, el actor, confiesa: “Yo no fui de gritar consignas”! ¿Y ahora qué hace en Miami?

El reconocido actor cubano Jorge Ferdecaz ha armado revuelo al confesar que nunca fue de gritar consignas en la Isla, ahora viviendo y trabajando en logística en Miami. Sus declaraciones han abierto una polémica necesaria.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! El actor cubano Jorge Ferdecaz, de esos que uno veía en la tele y el cine de la Isla, ha soltado tremenda bomba en una entrevista. No se anduvo con rodeos, ni con discursos bonitos.

Habló clarito sobre la emigración, eso de ser “disidente” y cómo muchos artistas se reinventan el cuento una vez que están fuera de Cuba. Dijo, con todas las letras, que él no fue de salir a gritar consignas.

Dónde y cuándo

Este “bochinche” salió a la luz gracias a la plataforma “Familia Cubana”, donde el actor echó el cuento. Ferdecaz, para el que no lo sepa, lleva un tiempo en Miami, desde el 2016 para ser exactos.

Allá sigue vinculado al arte, pero la verdad es que no vive solo de la actuación. Se ha metido a trabajar en una empresa de logística y mantenimiento de condominios, como le pasa a tantos cubanos cuando llegan a estas tierras.

Por qué importa

¡Por qué importa! Mira, esto es importante porque sacude a mucha gente que vive de la consigna y del cuento de que “todos se fueron huyendo de la dictadura”. Ferdecaz pone las cartas sobre la mesa con una sinceridad que molesta a algunos, pero que otros agradecen.

Su historia muestra que no hay una sola manera de vivir el exilio ni una sola razón para emigrar. Rompe con ese molde de “héroe” que a veces se exige, dejando a más de uno pensando en su propio pasado y sus verdades.

Qué dicen las partes

El propio Ferdecaz ha sido el que ha soltado el ventilador, sin morderse la lengua. Él lo dejó bien claro: “Yo no fui de salir a la calle a gritar consignas, y por eso no me gusta ir por la vida pidiéndoselo a nadie”.

Reconoció que no fue un disidente de esos que se ven, aunque tampoco un “comunista de línea”. Hasta se autocriticó, admitiendo que no se fue “huyendo de una dictadura” y que su generación estuvo marcada por el miedo y las contradicciones. También dijo que apoya la ayuda humanitaria, pero sin intervención militar, buscando un acercamiento entre países con respeto.

Qué viene ahora

Pues ahora lo que viene es el “chismoteo” y el debate, como siempre pasa con estas cosas. Las palabras de Ferdecaz seguramente van a revolver el avispero, especialmente entre la comunidad cubana de afuera.

Habrá quien lo aplauda por su honestidad y quien lo critique por no sumarse al coro de siempre. Lo cierto es que ha puesto una reflexión incómoda, pero necesaria, sobre la mesa. Habrá que ver cómo sigue la conversación sobre la coherencia y la memoria en el exilio.

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