¡El Gringo Mayor le suelta la verdad a Cuba: esto no aguanta más!
Mike Hammer advierte que la crisis cubana es insostenible y empeorará. Confirma diálogo con la cúpula, señalando colapso de infraestructura y prioridades erradas.
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Parece que el chismecito de la esquina ya llegó a oídos mayores. El mismísimo Mike Hammer, ese diplomático de la embajada de Estados Unidos, soltó la bomba: la cosa en Cuba, lejos de mejorar, ¡se va a poner más fea de lo que ya está!
Y ojo, que el hombre dice que está hablando hasta con gente de arriba del régimen cubano. Según Hammer, la situación actual “no hay quien la aguante”. Imagínate que esto va a empeorar en los próximos meses. ¡Más apretón para el pueblo!
Dónde y cuándo
Todo este bochinche lo soltó el señor Hammer en una entrevista para Telemundo. Estamos hablando de febrero de 2026, así que la información es fresquita.
Él, que es el jefe de misión de Estados Unidos en La Habana, tiene el ojo puesto en la isla. El hombre no está de vacaciones, está en el meollo del asunto, con contactos por los pasillos del poder cubano. Como quien dice, sabe lo que se cocina.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos cae a patadas? Porque la crisis, mi socio, es profunda. Hammer la pintó cruda: se cae la electricidad, no hay combustible, el turismo está en el suelo y hasta la delincuencia se ha disparado. ¡Un desastre por donde lo mires!
Lo más peliagudo es que para el diplomático, el problema no son las sanciones gringas, que según él no tocan ni comida ni medicinas. Lo que joroba es cómo aquí adentro se manejan las prioridades. ¡Combustible para la policía y los actos políticos mientras la gente hace milagros para prender un fogón!
Dice Hammer que este "proyecto político" ya no da más. Y que la isla se está quedando más sola que la una, sin padrinos como antes. ¡Esto es un revolico que va a traer cola!
Qué dicen las partes
Por un lado, Mike Hammer insiste en que las sanciones de EE. UU. no son el cuello de botella. "Cuba puede comprar lo que quiera", dice, y hasta pone de ejemplo a España y otros países que le venden cosas. Para él, el asunto es la mala cabeza con la que se distribuye lo poco que hay.
También cuenta que los dólares que antes entraban por el turismo militar y el petróleo venezolano, ¡se esfumaron! Eso obliga a los de arriba a pensar en cómo van a seguir la fiesta. Aunque no todos en el gobierno cubano están al tanto de sus conversaciones, la diplomacia se mueve entre bambalinas buscando una salida que no sea a la trágica.
Qué viene ahora
El futuro, según Hammer, está más incierto que el tiempo en abril. Él cree que la cosa "se va a complicar más y más a diario para ellos", refiriéndose a las autoridades cubanas. Lo que sí dejó claro es que nadie quiere sangre, pero que un cambio es "imprescindible".
Así que, mi gente, el ojo hay que tenerlo puesto. La situación en Cuba sigue siendo un plato fuerte en la mesa de Washington. ¡A ver qué cocinan entre tanto chismorreo diplomático y necesidad en la calle!