¡El Dólar le baila el Chachachá al Banco Central! ¡Y el Euro ni se diga!

¡El dólar y el euro se desmadran en Cuba! La brecha entre la tasa oficial y la calle es un escándalo. El peso cubano sufre, y el bolsillo del cubano, ¡ni te cuento! Un lío gordo.

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas el revolico que tenemos en Cuba con la plata. El dólar y el euro andan por su cuenta, como chismosos sin rienda, con un valor en la calle que le saca la lengua a las cifras oficiales del Banco Central. ¡Una guapería de pesos que ya no tiene nombre!

La cosa es que la brecha, esa diferencia entre lo que dice el gobierno y lo que se vive en el barrio, está más grande que la muralla china. Esto es un desajuste que no hay quien lo entienda y que nos tiene a todos con la cabeza que nos va a estallar.

Dónde y cuándo

Esto está pasando aquí mismo, en nuestra querida Cuba, a la vista de todo el mundo. El once de febrero de dos mil veintiséis, las cifras lo cantaban clarito: el Banco Central de Cuba ponía el dólar a 455 CUP y el euro a 541.18 CUP. ¡Hasta la libra esterlina a 621.01 CUP! Pero, ¿quién cree en eso?

Mientras, en la cola del pan, en la esquina o por el móvil, el dólar se cotiza a 500 CUP, y subiendo. El euro, que no se queda atrás, ya va por 555 CUP. El canadiense y el peso mexicano también van pa' arriba. Las plataformas digitales como Zelle y CLA, ¡ni te cuento! La calle tiene su propia economía, y esa es la que le importa a la gente, la que se siente en el bolsillo.

Por qué importa

Esta locura de los precios no es cuento de camino, mi gente. Es algo que nos toca a todos directo en el plato de comida, en la ropa que vestimos y hasta en la aspirina que compramos. La devaluación del peso cubano es un dolor de cabeza crónico que no se va ni con 'Agua Florida'.

Los que traen cosas de afuera, los que tienen negocios pequeños, esos que dependen de la moneda extranjera para comprar cualquier tornillo o material, están sudando la gota gorda. Con esta brecha, los precios se disparan, la gente pierde la confianza en el peso y la economía real se va al garete. Es como tener dos soles en el cielo, y no saber a cuál adorar.

Qué dicen las partes

El Banco Central, con sus números y sus tablas, insiste en sus tasas oficiales, como si el mundo de afuera no existiera. Sus cifras son como un tango que nadie baila ya en la calle. Dicen que el peso está ahí, firme, pero la realidad en el mercado informal grita otra cosa, con el dólar y el euro marcando la pauta.

Por otro lado, la gente de a pie, los negocios, los que mueven el día a día, con cada transacción, con cada compra, están diciendo a gritos que el peso cubano está perdiendo valor por segundos. Es la voz del pueblo, la que se escucha en cada queja por el precio de la carne o el aguacate. Unos dicen blanco, otros negro, pero al final, el que sufre es el que tiene que buscarse la vida.

Qué viene ahora

Bueno, mi gente, la cosa está que arde y hay que tener los ojos bien abiertos. Lo que está en el aire es que esta brecha entre lo oficial y lo de la calle siga creciendo, empujando al peso cubano al abismo. Los precios de todo seguirán haciendo de las suyas, y el bolsillo de la gente va a seguir sintiendo el rigor.

Hay que ver qué inventan, qué estrategia sale para intentar parar este descalabro. Mientras tanto, la jugada está en el aire. Lo único seguro es que el dólar y el euro van a seguir siendo el principal tema de conversación en cada esquina. ¡A seguir el bochinche de cerca!

Más noticias