¿Pero qué es esto? ¿Cuba no suelta al abusador o le dio 'permiso' para quedarse?
La extradición de Martiño Ramos Soto, abusador español detenido en Cuba, se complica por supuestas trabas burocráticas y la falta de un tratado.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Hay un español, un tal Martiño Ramos Soto, que está preso en Cuba desde hace meses. Lo detuvieron por un asunto feo de abusos sexuales y en España lo quieren de vuelta para que cumpla su condena.
Pero la cosa está más enredada que un ovillo de lana en una pelea de gatos. Parece que Cuba, sin decir un “no” rotundo, está poniendo una pila de peros que tienen la extradición más trabada que un carro viejo en un bache.
Dónde y cuándo
A este fulano, Martiño Ramos Soto, lo agarraron en La Habana un 21 de noviembre. Desde entonces está bajo “custodia” de las autoridades cubanas, pero de ahí a que lo entreguen, hay un trecho larguísimo.
La fecha de su regreso es un misterio y la información, ni por asomo, llega clara. Esto ha puesto a la gente en España, sobre todo a la familia de la víctima, con los nervios de punta, esperando una solución que no llega.
Por qué importa
Esto importa, y mucho, porque estamos hablando de un tipo condenado por delitos sexuales graves que se fugó de España. Su futuro, y el de la justicia, ahora depende de un tira y encoge entre países.
Además, el caso saca a la luz los huecos que hay en los acuerdos de extradición entre España y Cuba. Para la víctima y su gente, es como revivir el calvario, viendo cómo el culpable evade la cárcel por puro papeleo.
Qué dicen las partes
El diario El Español, citando fuentes cercanas al caso, asegura que Cuba está poniendo una serie de “trabas” burocráticas. Dicen que no es un “no” explícito, pero sí una sucesión de trámites que no dejan avanzar el proceso.
Del lado español, el Ministerio de Exteriores apenas suelta prenda, solo dice que “la solicitud se ha tramitado por los canales oficiales”. Pero esa respuesta genérica no contenta a nadie.
Los senadores gallegos del Partido Popular están que echan chispas y ya han metido preguntas en el parlamento para que les expliquen qué demonios está pasando. El abogado de la víctima, por su parte, denuncia la falta de información y la opacidad del proceso.
Qué viene ahora
La bola está ahora en el tejado de la diplomacia, esperando a ver si Cuba decide