¡Candela! Susana Pérez suelta la sopa del romance con Perdomo en 'El Balcón'
Susana Pérez confesó el bochinche: su romance con Roberto Perdomo en 'El Balcón de los helechos' fue tan real como el aplauso. ¡Pura química de pantalla y de corazón!
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Agárrense fuerte, que la primera actriz, la mismísima Susana Pérez, acaba de soltar la lengua y no precisamente para recitar un guion. La historia de amor que muchos sospechaban entre ella y el galán Roberto Perdomo, durante aquella novela que paralizó Cuba, “El Balcón de los helechos”, ¡fue más real que el malecón en un día de brisa!
Susana, con esa chispa que la caracteriza, confesó en una entrevista que lo que veíamos en pantalla era pura candela, pero de la buena. No era solo actuación; el romance entre sus personajes, Verónica y Alberto, se les coló a la vida real y prendió fuego al set de grabación.
Dónde y cuándo
Esto no fue un chisme de ahora, no. Estamos hablando de allá por el 2005, cuando Armando Toledo dirigía “El Balcón de los helechos”, una telenovela que rompió récords de audiencia en la Isla. El escenario era Cuba, con sus palmas y su gente pegada al televisor.
En ese entonces, Susana ya era una diva consagrada, con una carrera de más de treinta producciones. Roberto, por su parte, era uno de los actores más populares, con un camino teatral bien sólido. Imagínense esa bomba de talento junta.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos importa ahora? Porque cuando una historia de amor, aunque sea de mentira, traspasa la pantalla y se vuelve de verdad, el público lo siente. Esa efervescencia, esa química palpable que Susana menciona, fue lo que hizo que “El Balcón de los helechos” no fuera una novela más.
Era la historia de un viudo que buscaba rehacer su vida, con personajes llenos de drama y erotismo. Pero el “ingrediente secreto” fue esa pasión auténtica entre los protagonistas. La gente lo percibía, lo comentaba en la cola y lo celebraba en cada capítulo.
Qué dicen las partes
La propia Susana Pérez, en la plataforma digital Familia Cubana, fue quien echó el cuento. Recordó con cariño la producción y la forma en que construyó su personaje, Verónica, hasta poniéndose un diente de oro para meterse en el pellejo de esa mujer tan intensa.
Pero lo gordo vino cuando soltó sin pelos en la lengua: “Ya nosotros estábamos juntos cuando empezó la novela y duró toda la novela”. Confirmó que la pasión se sentía porque era real. Eso sí, el porqué de la separación, solo lo sabe ella, y con una sonrisa cómplice dijo que “después eso se frustró… por x o por y”. ¡Así, sin dar más detalles, pa’ que el chisme dure!
Qué viene ahora
Ahora, con esta revelación, aquel romance queda aún más inmortalizado en la memoria colectiva cubana. No es que esperemos una segunda parte de la novela, ni que se reconcilien, ¡qué va!
Lo que sí queda claro es que historias así, donde la vida se mezcla con la ficción de forma tan sabrosa, son las que perduran. “El Balcón de los helechos” no solo fue una telenovela exitosa, sino un capítulo más en la historia de la televisión cubana donde la pasión de verdad atravesó la pantalla y se quedó para siempre en el corazón del pueblo.