¡Bochinche mayor en Santiago! ¡Vista Hermosa se ahoga en lo suyo y se oye el grito!
¡Tremendo bochinche en Santiago! Los vecinos de Vista Hermosa se vieron con el agua al cuello, ¡literalmente! Las calles se llenaron de aguas prietas y el miedo es que la cosa se ponga peor con las lluvias que vienen.
Qué pasó
¡Ay, mi gente, tienen que oír el tremendo bochinche que se armó en Santiago! No fue un chismecito de lavadero, no. Resulta que en Vista Hermosa, de buenas a primeras, el suelo empezó a rugir, como si la tierra se hubiera tragado un tremendo aguacero.
Y de pronto, ¡zas!, por todas las esquinas brotó una marea de agua prieta, de esa que no le desea uno ni al enemigo. Las calles, que parecían normales, se convirtieron en ríos de pura alcantarilla. ¡Los vecinos vieron cómo sus casas se inundaban en cuestión de segundos, dejando un desastre que no es de Dios!
Dónde y cuándo
Esto no fue en la China, ¡no! Fue aquí mismito, en nuestra Santiago de Cuba, en el reparto Vista Hermosa, justo por la circunscripción 97, entre la calle 5ta y 6ta. La fecha para marcar en el calendario fue el jueves 5 de febrero de 2026, por la tarde, cuando el sol ya iba cayendo y la gente esperaba un buen cafecito.
Imagínense el cuadro: el aire denso, ese olor a humedad mezclado con lo innombrable, y la gente con el corazón en la boca, viendo cómo el agua le llegaba a las rodillas. ¡Un despelote total, ni que hubieran puesto una bomba!
Por qué importa
Mire, esto no es solo un charco grande. Este bochinche en Vista Hermosa es el reflejo de una cosa más gorda: ¡las entrañas de nuestra ciudad están viejas y podridas! Las alcantarillas, que ya tienen más años que Matusalén, no aguantan un vaso de agua más, y cuando llueve, ¡pumba!, pasa esto.
La gente pierde sus cosas, sus electrodomésticos, su tranquilidad. Pero lo peor no es el daño material, ¡que bastante que duele! Es el riesgo de la salud, las enfermedades que trae el agua sucia. Es un peligro que nos toca a todos, porque mañana puede ser en tu barrio.
Qué dicen las partes
Los vecinos, que son los que sufren el palo, no se han quedado callados. El delegado de la circunscripción, Aris Arias Batalla, ha sido la voz del pueblo, mostrando las fotos y el desastre. La gente cuenta que fue como un sismo, el ruido, la explosión de la tubería, y luego el desbordamiento sin aviso.
La verdad es que la voz del barrio clama por una solución, porque esto de ver el pavimento agrietado y los mosaicos bailando no es nuevo. Los testimonios coinciden: la tubería principal de aguas residuales se tupió y explotó, sin piedad.
Qué viene ahora
Y como si fuera poco, la mala noticia es que se anuncia un frente frío con más lluvia. ¡Imagínense el desespero! Los vecinos están con el agua al cuello, y ahora tienen que prepararse para más. La pregunta del millón es: ¿van a esperar a que la gente nade en su propia casa para arreglar el problema?
Aquí la cosa es seria, mi socio. No podemos seguir viviendo con el miedo de que cualquier aguacerito nos convierta la sala en una piscina de aguas albañales. Se necesita meterle mano a ese drenaje, limpiar, reparar. ¡Es hora de que las autoridades se pongan las botas y no solo esperen a que el agua baje!