¡Ay, Mi Madre! ¡Llegó el Gas! ¿Pero con Piquete de Regulación?
¡Tremendo relajo! Después de una escasez que nos tenía con la soga al cuello, llegó un cargamento de gas licuado. Ahora se vende regulado en La Habana, Artemisa y Mayabeque, con piquete para evitar que la gente acapare. A ver si alcanza.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Después de una espera que parecía eterna y con la crisis energética apretando, por fin llegó un cargamento de gas licuado al país. Pero, como aquí todo tiene su "pero", la alegría viene con una cola y un piquete: ahora la venta es regulada.
Esto es para La Habana, Artemisa y Mayabeque, con la idea de que la gente no acapare y que el poquito que hay, dé para todos. Imagínate el bochinche en medio de los apagones que nos tienen fritos por más de 20 horas al día.
Dónde y cuándo
La noticia, que corrió como pólvora, se oficializó un miércoles reciente. El gas empezó a distribuirse en las provincias de La Habana, Artemisa y Mayabeque.
La cosa se puso tensa porque los inventarios estaban por el piso desde hacía semanas, dejando a miles de hogares con la cocina fría y la cabeza caliente. ¡Era un drama tropical cada día!
Por qué importa
Esto no es un chismecito cualquiera, mi gente. La falta de gas y los apagones han puesto la vida patas arriba. Imagínate tener que cocinar con leña o carbón, como en los viejos tiempos, en pleno siglo XXI.
Esta regulación, aunque alivia un poco, también deja ver lo profundo del hueco en que estamos metidos con la energía. Es la comidilla en la cola, en la guagua, en todos lados. ¡Directo al estómago y al bolsillo del pueblo!
Qué dicen las partes
Las autoridades, con cara de pocos amigos, informaron que van a soltar 15,000 cilindros de gas todos los días. La prioridad, dicen, son las zonas urbanas más pobladas y donde los apagones han sido un martirio.
La regla es clara: un solo cilindro por contrato al día. Y ojo con los "mensajeros", que ellos también tienen su límite de uno por cliente. Todo para que el gas, que llegó sudando la gota gorda, no se pierda en el camino ni termine en manos de unos pocos.
Qué viene ahora
Ahora toca esperar a ver si este chorrito de gas es suficiente o si es solo un pañito de agua tibia. La gente está con el ojo pelao, a la expectativa de si el suministro se mantiene o si volvemos a las andadas.
Muchos, por si las moscas, seguirán teniendo a mano la leña o el carbón. La verdad es que la crisis energética sigue ahí, como un telón de fondo, y esta distribución regulada es solo un intento por maquillar un poquito la situación.