¡Ay, mi madre! La gasolina desaparece hasta de las embajadas
La escasez de gasolina en Cuba ya no perdona ni a las embajadas. Ahora, los diplomáticos también sudan la gota gorda para llenar el tanque. ¡Tremenda situación!
Qué pasó
¡Oye esto, mi gente! La escasez de gasolina en Cuba, que nos tiene a todos sudando, ¡ahora le ha metido la mano hasta a las mismísimas embajadas!
Desde el 11 de febrero de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores puso un freno: cada vehículo diplomático solo puede echar 20 litros de gasolina al día. ¡Veinte litricos, caballeros!
Esto demuestra que la falta de combustible no perdona a nadie, ni siquiera a los que vienen de afuera con sus pasaportes especiales.
Dónde y cuándo
Esta novela de la gasolina se vive en La Habana, en servicentros como "El Túnel", el punto asignado para misiones extranjeras.
La medida empezó el miércoles 11 de febrero de 2026. La fila se organiza por listado desde las ocho de la mañana hasta que se acabe el cupo.
Si eres diplomático, tienes que llegar temprano con tu nombre en la lista. Si no, ¡te quedas a pie como cualquier cubano!
Por qué importa
Esto no es un chiste, mi gente. Si hasta los carros de las embajadas batallan por la gasolina, ¡imagínate cómo estará la cosa para el resto de nosotros!
Demuestra que la crisis energética pega fuerte en todos lados. No es un cuento, es la pura realidad que afecta a todos en la isla.
Cuando los diplomáticos sufren para moverse, es que la candela está alta para el país. Es un claro síntoma de la gravedad.
Qué dicen las partes
El Minrex lo llama un "sistema de cupos diarios", para repartir lo poco que hay. Embajadas grandes, como Rusia, solo autorizan cuatro vehículos al día.
China, España, Estados Unidos y Francia se conforman con tres. Misiones más pequeñas, como Alemania o Canadá, con apenas dos por jornada.
Lo más insólito: hasta las embajadas pueden usar la Plataforma Ticket para competir por gasolina con el público general. ¡Todos a la misma cola!
Qué viene ahora
Pues, si la cosa no mejora, la gasolina seguirá siendo un tesoro, y las colas, parte de nuestro día a día. No se ve un cambio rápido en el horizonte.
Las restricciones en el transporte y los apagones seguirán siendo normales, al menos por ahora. La situación de los hidrocarburos es crítica.
Hay que estar con el ojo pelao, porque esta medida con las embajadas es una señal de que la crisis es profunda y afecta a todos. ¡A ver si queda gasolina para el chismecito de mañana!