¡Ay, mi madre! España en remojo con un millón de nietos... ¿o bisnietos?

España está que hierve con la "Ley de Nietos", donde millones de personas buscan pasaporte español. ¡La cola es larga y la cosa promete candela!

Qué pasó

¡Oigan esto, señores, que la cosa está que arde y el chisme vuela más rápido que mosquito en verano! España se ha puesto a repartir pasaportes como caramelos en fiesta de pueblo, pero no a cualquiera, ¡eh!

Resulta que la famosa "Ley de Nietos" ha desatado una verdadera avalancha. Ahora, la gente con un abuelo o hasta un bisabuelo español puede pedir la ciudadanía. Imaginen la fila que se ha armado.

Dónde y cuándo

Esto no es un chisme de una sola esquina. Estamos hablando de un revolico internacional, donde los consulados españoles por el mundo entero, ¡especialmente en nuestra América Latina!, están que no dan abasto. La ley, aprobada en 2022, ha extendido su plazo hasta el 22 de octubre de 2025.

Argentina, por ejemplo, está a la cabeza de la lista, con sus consulados a reventar. Parece que todos quieren buscar ese pedacito de Europa, como quien busca la última ganga en la tienda.

Por qué importa

¿Y por qué esto nos tiene a todos con la boca abierta? Pues porque estamos hablando de un número que te deja frío: más de 2.3 millones de almas están en la lista para convertirse en españoles. Eso es un ejército, mi gente, una cifra que ni la ley anterior de 2007, que fue tremendo boom, logró alcanzar.

Esta nueva ley abrió el chorro hasta para los bisnietos y para las mujeres que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros antes del 78. ¡Un mundo de oportunidades, o una tremenda tranca burocrática, según se mire!

Qué dicen las partes

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de España dicen que la cosa es seria, que ya hay más de un millón de solicitudes en trámite y otro millón y pico esperando cita. El ministro Ángel Víctor Torres ha tenido que reconocer que el proceso es "complejo" y que no siempre es "ágil".

Claro, ¿quién no va a querer el pasaporte de un país que te abre las puertas de Europa? Pero la gente de a pie, la que está en la cola, lo que quiere es que la cosa camine y no le pongan más trabas. Unos hablan de oportunidad, otros de la pesadilla de los papeles.

Qué viene ahora

Con la fecha límite extendida hasta octubre de 2025, la maquinaria seguirá a todo vapor. Es de esperar que la cola no se acorte y que los consulados sigan echando humo. La gente estará pegada al teléfono y a la puerta, esperando su turno en esta tómbola de la nacionalidad.

Habrá que ver cuántos de esos 2.3 millones al final logran su cometido. Lo que sí es seguro es que este tema seguirá dando de qué hablar, generando tanto esperanza como algún que otro dolor de cabeza. ¡El drama está servido!

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