¡Ay, Matanzas! Se le viró la carga al camión en la Vía Blanca
Un camión perdió su carga de tubos petroleros en la Vía Blanca de Matanzas, volcando un contenedor y causando daños al malecón. ¡Tremendo susto y revuelo!
¡Qué pasó!
¡Oye esto pa’ que veas el bochinche que se armó! Imagínate que un camión, de esos pesados, cargado hasta el tope con unos tubos que dicen que son pa’ perforar petróleo, hizo tremendo desbarajuste en la Vía Blanca. Resulta que el contenedor se le viró y aquello fue un reguero que ni te cuento.
Se le fue la estabilidad al coger una curva que, por cierto, todo el mundo sabe que es un dolor de cabeza. El contenedor, como alma que lleva el diablo, impactó contra la cerca del malecón y le dio su buen cantazo. Menos mal que no hubo heridos, ¡pero el susto no se lo quita nadie!
¿Dónde y cuándo fue la guarapeta?
Esto fue en nuestra querida Matanzas, justo en la famosa Vía Blanca, cerquita del malecón, donde la gente va a coger fresco. La fecha exacta, aunque no la dan con pelos y señales, fue un viernes, por ahí por el 6 de febrero de 2026, así que la cosa es fresquita, fresquita.
Los tubos de metal quedaron regados por toda la carretera, como si fueran confeti de una fiesta de tuberos. El ambiente, según los que estaban allí, era de asombro y de ese chismecito sabroso que se forma cuando la gente ve un enredo así.
¿Y por qué esto nos importa un bledo?
Mira, esto no es solo un camión que se viró, ¡esto es un campanazo! La gente en Matanzas anda con el Jesús en la boca cada vez que ven a estos monstruos de ruedas por las calles, y más en esa curva que es un peligro. Este accidente nos grita a voces que la cosa de la seguridad vial no está pa’ juegos.
Además, el malecón, que es como la cara de la ciudad, ahora tiene un arañazo. La comunidad está que trina y pide a gritos que le pongan un ojo encima a cómo se mueven esas cargas tan grandes. ¡Esto nos toca a todos, compadre!
¿Qué dicen los unos y los otros?
Los que lo vieron con sus propios ojos, como un tal Reynold Ortega que lo soltó en Facebook, dicen que el camión "perdió el control" y la carga se zafó. ¡Imagínate la escena!
Los vecinos y los que pasan por allí a diario no se callan: "¡Esa curva es un relajo! Los camiones van a toda pastilla y nadie les amarra bien la carga". Y con razón, exigen que las autoridades se pongan las pilas y eviten que se repitan estos shows peligrosos.
¿Qué vendrá ahora? ¡A esperar!
Pues por ahora, las brigadas de limpieza ya estaban dándole brillo a la vía, quitando los tubos y el desorden. Pero la gente no solo quiere la calle limpia, también quiere que le arreglen el muro del malecón, ¡que no es cualquier cosa!
Lo que queda en el aire es si este escándalo servirá para que de verdad pongan más control al transporte pesado en la ciudad. ¡A ver si se aprende la lección o si la cosa sigue en piloto automático!