¡Ay, el Valle! Lo están llenando de boberías y el aire huele a desastre
El famoso Valle de Yumurí, joya de Matanzas, se está llenando de basura que da pena. La gente grita al cielo por este desastre ambiental.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas el descaro! Nuestro Valle de Yumurí, ese que es una postal viviente, lo están convirtiendo en el rincón del olvido, ¡lleno de porquería y boberías!
La gente lo ve y no lo cree: escombros, plásticos, latas, como si no tuviéramos ojos para ver lo que se está perdiendo. Un verdadero bochinche de basura justo en la entrada.
Dónde y cuándo
Esto no es en la China, mi gente, ¡es aquí mismo, en Matanzas! Específicamente, en la Carretera a Corral Nuevo, el acceso principal a nuestro querido valle.
El chivatazo lo dio un vecino, Leonel Rufo, en el Facebook, un día de febrero de 2026. Sus fotos hablan más que cien palabras, mostrando el reguero a la vista de todos.
Imagínate el sol de Matanzas cayendo sobre ese montón de cacharros. El aire, que debería oler a campo y a verde, empieza a coger un tufillo a lo que nadie quiere.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos importa? ¡Pero si estamos hablando del Valle de Yumurí! Ese lugar que hasta el sabio Humboldt llamó el 'Valle de los mil verdes'.
Esto no es solo un montón de basura. Es un ataque al pulmón de Matanzas, a las matas, a los bichitos que viven allí, y al agua que corre. Sin contar que espanta a cualquiera que venga a visitarnos, ¡sea cubano o extranjero!
Es la cara de nuestra provincia que se está manchando. Esto nos afecta a todos, desde el que vive al lado hasta el que viene a admirar la belleza que un día tuvimos.
Qué dicen las partes
Los vecinos, como Leonel, están que echan humo por las narices. Piden a gritos que quiten esas cochinerías, que la gente se una a limpiar y que enseñen a los niños a no ser marranos.
Hasta ahora, de boca de los que mandan, no ha salido ni una palabra. El silencio es la única respuesta, mientras el problema sigue creciendo como mala hierba.
Qué viene ahora
La bola está en el aire, mi gente. Si nadie le mete la mano a este desorden, el Valle de Yumurí va a terminar siendo el Valle de los Mil Escombros.
Toca seguir con el ojo puesto, a ver si las autoridades se espabilan o si es el pueblo, como siempre, el que tiene que fajarse para que esta joya natural no se nos pudra delante de los ojos.