¡Cuatro años de guapería y Putin sigue en su onda!
Cuatro años de candela en Ucrania y Putin sigue en su onda. Los rusos ya están que trinan por las bajas, y hasta cubanos cayeron en este berenjenal.
¡Cuatro años de guapería y Putin sigue en su onda!
¡Oye esto pa’ que veas! Ya van cuatro años de la candela en Ucrania. Putin empezó su “operación especial” pensando en un periquete, pero los ucranianos se pararon firmes y Occidente los ha respaldado.
La guerra sigue prendida y los rusos no han logrado las tierras que querían. La cosa está más enredada que un bulto de alambre. Y lo más gordo: ¡El Toque dice que 93 cubanos ya dejaron el pellejo allá, buscando un mejor vivir!
¿Dónde y cuándo fue este enredo?
Este reguero es allá en Ucrania, mi socio. Empezó el 24 de febrero de 2022. Desde entonces, es una guerra sin fin, con el frente activo y la gente peleando duro en varias regiones.
Imagina el frío y la tensión que hay. Es un conflicto que tiene a Europa y al mundo entero con el ojo pegado, sin verle la salida.
¿Por qué este bochinche nos salpica?
¡Esto no es muela de pulpo, mi gente! Le cae encima a las familias rusas que están perdiendo a sus seres queridos. Dicen que más de 200 mil soldados rusos han caído. ¡Eso es una pila de gente!
La mayoría son de pueblos chiquitos, los humildes siempre son los que más sufren. Además, la guerra está dando una pela al bolsillo: los precios suben, la vida se pone más dura. En Rusia, el entusiasmo se les fue por el caño.
¿Qué dicen los de arriba y los de abajo?
Dmitri Peskov, el vocero del Kremlin, admitió que no han logrado todas las metas. Por eso, dice, tienen que seguir con la “seguridad” en el este de Ucrania.
Pero medios independientes, como Mediazona y la BBC, están cantando la verdad de los más de 200 mil muertos. El Ministerio de Defensa ruso calla desde 2022, pero los números no mienten.
Y ojo, se está hablando de otra movilización. La última vez, una pila de hombres salió corriendo del país para no ir al frente. ¡Nadie quiere más este chucho!
¿Qué viene ahora, hay que estar con los cuatro ojos?
Mira, lo que viene es un misterio con sabor a drama. Parece que Putin quiere seguir con su guapería hasta el final. Pero por dentro, Rusia tiene un dilema del tamaño de un camello.
O siguen empujando la guerra de desgaste, gastando vidas y recursos, o buscan una salida para repensar sus ambiciones. No adivinamos, pero la gente está cansada y la economía enredada.
Una olla de presión así, en algún momento, tiene que botar el vapor. ¡Hay que estar mosca a lo que pase!