¡Se armó! ¿La gasolina ahora es solo pa' los Castro y GAESA?
Mientras el cubano de a pie sufre por la gasolina, parece que un grupo selecto de empresas vinculadas a la familia Castro y GAESA son las únicas autorizadas a importar combustible. ¡El bochinche está en la calle!
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Se anda regando la bola por todo el solar: el gobierno ha dado luz verde para que algunas mipymes traigan combustible del extranjero. Pero, ¡ay, mi madre!, no es pa' cualquiera, no.
Resulta que esta 'apertura' es más un 'cerradito' para los de siempre, las empresas con apellido Castro o con el sello de GAESA. ¡Es el mismo perro con otro collar, mi gente!
Dónde y cuándo
Todo este tejemaneje se está cocinando aquí mismo, en la Cuba de los apagones y las colas interminables. Desde principios de febrero de 2026, esto ha ido tomando forma, como quien no quiere la cosa.
Los que saben el chismecito, gente de los ministerios de Economía y Finanzas, han soltado que de las cientos que pidieron permiso, solo un puñado ha sido aprobado. Y adivina qué, muchas de esas tienen conexiones directas con el poder.
Por qué importa
Esto importa, y mucho, porque mientras tú y yo estamos sudando la gota gorda buscando un litro de gasolina, y los apagones nos tienen con el credo en la boca, hay una élite que se está resolviendo el problema. ¿Te parece justo?
No es una verdadera apertura para el pueblo, es más bien una manera de reorganizar el monopolio. El combustible, que es la sangre que mueve al país, sigue siendo un juguete en manos de unos pocos, y eso, compadre, no le conviene a nadie que no sea parte de ese club exclusivo.
Qué dicen las partes
El gobierno, claro, dice que esto es una gran ayuda para el sector privado, un paso adelante para la economía. Pero la gente en la cola del pan y en la guagua tiene otra opinión, ¡y bien fuerte!
Dicen por lo bajini que aquí no hay igualdad, que la cancha está inclinada a favor de los que tienen padrinos. Los 'afortunados' que tienen sus contratos con la nieta de Raúl Castro o con GAESA, esos sí están calladitos, resolviendo lo suyo.
Qué viene ahora
Pues, mira, lo más seguro es que la cosa siga más o menos igual, con la gasolina escasa y cara para la mayoría. Esto parece un parche para los allegados, no una solución de verdad para la crisis que nos ahoga.
Los apagones, la escasez y la indignación seguirán dando candela en la calle. Habrá que estar con los ojos bien abiertos para ver cómo se desenmascara este nuevo capítulo del bochinche cubano.