¡Ay, mi madre! ¡Ahora el agua en Cuba se pesca en la vía del tren!

Un video viral muestra a jóvenes cubanos sacando agua de la vía del tren para sus necesidades básicas. La precariedad del suministro de agua sigue siendo un drama en la isla.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas, mi gente! Andan por ahí unas imágenes que tienen a todo el mundo con el ojo pelao, y no es pa’ menos. Resulta que en nuestra isla, que es bella pero a veces te aprieta, unos muchachos están haciendo la gran odisea del agua.

Un video que soltó La Kinkalla TV nos muestra la cosa tal cual. Imagínate a estos jóvenes, con un sol que raja las piedras, empujando una carretilla con bidones vacíos, buscando el oro líquido, ¡y no es en el río ni en el pozo, no!

Dónde y cuándo

La escena, que te digo, es pa’ ponerte los pelos de punta. Los muchachos se abren paso por un camino cerca de un antiguo central azucarero en ruinas, símbolo de lo que fue y lo que nos queda. Pura desolación.

Pero el plato fuerte viene después: llegan directo a la línea del tren. Sí, mi socio, donde van los vagones. Ahí mismo, entre los rieles, con cubos en mano, se dedican a sacar agua. Y no es pa’ jugar, es pa’ lo de todos los días: bañarse, hacer la comida, fregar.

Por qué importa

Esto no es un chismecito cualquiera, es un grito, una cachetada de realidad. Porque esta gente no está buscando agua por gusto; la necesitan para vivir, para tener un poquito de higiene. Es la base de todo, ¿me entiendes?

Demuestra que el agua potable, un derecho tan básico, en muchos lugares de Cuba es una lotería. Es la prueba de que, cuando lo esencial falta, la gente se inventa lo imposible para seguir adelante. Y no es cuento, es la verdad pura y dura.

Qué dicen las partes

Claro, el video ha armado un revuelo en las redes. Hay de todo, como en botica. Muchos, con ese humor cubano que nos caracteriza, dicen que si no nos reímos de nuestras desgracias, ya estaríamos muertos. Es una forma de resistir.

Pero también hay otros que dan la voz de alerta: “¡Cuidado!”, dicen, “que de tanto aguantar, terminamos normalizando lo que no se puede normalizar”. Y tienen razón. Por la parte oficial, silencio sepulcral, como de costumbre. Cada cual con su rollo.

Qué viene ahora

Y ahora qué, mi gente. El video se hizo viral, sí, pero la pregunta del millón es: ¿esto va a cambiar algo? ¿Alguien va a mover un dedo para que estos muchachos tengan agua por el tubo, como la gente normal?

Mientras tanto, la prioridad para ellos sigue siendo la misma: ingeniárselas para tener un jarrito de agua, un cubo, para pasar el día. Y nosotros, aquí en Nipinga, seguiremos con el ojo puesto y el micrófono abierto, esperando que algo cambie de verdad, que la cosa mejore.

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