¡Coge tu contrato! Ingeniero fue a trabajar y lo metieron preso en la jaula de los cocodrilos
Un ingeniero venezolano con papeles en regla fue a hacer un trabajo a la Patrulla Fronteriza de Florida y, ¡zas!, lo metieron preso. ¡Un papelón de esos que te dejan con la boca abierta!
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que es de esas historias que te sacuden el coco. Resulta que Ángel Camacho, un ingeniero en sistemas de Venezuela, se contrató para un trabajito técnico en una estación de la Patrulla Fronteriza, ¡con todo aprobado y confirmado!
Pero lo que debía ser una mañana de sacar el pulso a unos intercomunicadores, terminó siendo un viaje directo al calabozo. Lo esperaban, sí, pero no para darle la bienvenida al trabajo, sino para detenerlo.
Imagínate la cara del hombre, que iba con su maleta de herramientas y terminó con unas esposas. Pasó un mes enterito encerrado, en un lugar que él mismo bautizó como “Alligator Alcatraz”, y no precisamente por el paisaje turístico.
Dónde y cuándo
Esta película de horror laboral se estrenó el 6 de enero en Dania Beach, Florida. El lugar, ni más ni menos, que una instalación de la mismísima Patrulla Fronteriza, donde se supone que el orden y la legalidad son el plato fuerte.
Camacho, de 43 años, había llegado a Estados Unidos en 2016 con su visa. Tiene asilo solicitado, Estatus de Protección Temporal (TPS) y su permiso de trabajo está al día. Para más colmo, está casado con una americana, tiene hijos nacidos aquí y hasta paga sus impuestos, ¡como debe ser!
Pero ni así. A pesar de que su empleador había mandado sus papeles y una oficina federal le dio el visto bueno por correo, a la hora de la verdad, lo que hubo fue un billete sin retorno a la detención.
Por qué importa
Esto no es cuento, mi gente. La historia de Ángel Camacho es como un grito en medio del patio que nos dice: “¡Ojo con el sistema!”. A quién le importa, dices tú. Pues le importa a todos los que andan con sus papeles más o menos, o a los que están esperando resolver su estatus.
Porque si a un ingeniero con permiso y todo en regla le pasa esto, ¿qué le espera a un trabajador común? Esta situación demuestra las vueltas y los enredos de las leyes migratorias aquí en la Florida, que cada día se ponen más apretadas.
Es un reflejo de lo complicado que se ha vuelto el tema de la inmigración, donde una cosita te puede llevar al borde del precipicio, aunque creas que tienes todo bajo control.
Qué dicen las partes
Por el lado de Camacho, sus abogadas no se quedaron con los brazos cruzados. Se fueron a un tribunal federal y metieron un recurso de habeas corpus, alegando que el hombre no es ningún peligro ni riesgo para la comunidad. ¡Y claro que no lo es!
El mismo Camacho cuenta que estar en “Alligator Alcatraz” con gente de historial criminal fue su “peor pesadilla”. Imagínate que te metan con un montón de gente que no conoces, y por algo que no te explican bien.
Por el otro lado, no hay una declaración oficial de la Patrulla Fronteriza que explique el porqué de la detención, solo la acción. Pero el caso es un ejemplo clarito de cómo se están poniendo las cosas con la migración, con más gente presa que nunca.
Qué viene ahora
Pues, ¿qué va a venir? Ahora mismo, un juez federal ordenó la liberación de Camacho después de casi un mes de encierro. ¡Menos mal que hay justicia que funciona!
Pero su caso no termina aquí. Lo que empezó como un trabajo de lo más normal, se ha vuelto un símbolo de las tensiones y las complejidades del sistema migratorio de Estados Unidos. La gente sigue hablando de esto, y es que da qué pensar.
Hay que seguir viendo cómo se desarrollan estas historias, porque la cosa está que arde y a cualquiera le puede tocar, aunque tengas la conciencia tranquila y todos los papeles en orden.