¿¡Aterrizó el "petróleo-man" gringo a poner a Venezuela en candela!?

El secretario de Energía de EE. UU. llegó a Venezuela, ¡la visita más gorda en casi 30 años! Viene a ver cómo revive el petróleo y a mover el avispero, ¿será que el oro negro vuelve a dar el palo?

Qué pasó

¡Prepara el café y siéntate bien que lo que te traigo hoy te va a dejar con la boca abierta!

Resulta que apareció en Caracas, como Pedro por su casa, el mismísimo "petróleo-man" de Estados Unidos, Chris Wright, el Secretario de Energía.

¡Y esto no es cualquier visita, mi gente! Es la de más alto rango de un funcionario gringo en Venezuela en casi treinta años, ¡treinta años!

Este señor viene, según las malas lenguas, a echarle un vistazo y, si se puede, a darle un empujón al sector petrolero venezolano, que hace rato está más parado que mata de mango en sequía.

Es como si el tío rico, después de años sin hablar, de pronto se aparece a ver qué se salva de la herencia.

Dónde y cuándo

La cosa fue este miércoles, sin mucho bombo y platillo, en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, ahí mismo en Caracas.

Chris Wright, con su maletín lleno de planes y, seguro, alguna que otra pregunta incómoda, fue recibido por Laura F. Dogu, que es la encargada de los asuntos gringos por acá.

El plan es que se quede hasta el viernes, con la agenda más apretá que faja de quinceañera.

Va a hablar con Delcy Rodríguez, la presidenta interina, con la gente gorda del gobierno y hasta con los de Chevron y la española Repsol, que son pesos pesados en la industria.

¡Y de seguro que se dará una vuelta por Petropiar, donde se junta con Chevron, para ver qué queda de la famosa Faja del Orinoco!

Por qué importa

¡Ahí es donde está el punto del guaguancó! Esta visita no es solo por el petróleo, es por el chanchullo completo.

Estados Unidos, después de años con el freno puesto, soltó una licencia general para que la gente pueda explorar y producir petróleo y gas en Venezuela. ¡Imagínate!

Y por si fuera poco, la Asamblea Nacional venezolana se puso las pilas y reformó la ley petrolera para darle más libertad y billete a los que quieran invertir de afuera.

Si el petróleo venezolano se levanta, dicen que no solo le da un respiro a la economía de allá, sino que hasta ayuda a que el mundo no dependa tanto del petróleo de Rusia.

Además, y aquí viene el jabón, están hablando de unas elecciones democráticas en 18 o 24 meses, ligando el desarrollo económico a los cambios políticos. ¡Un caramelo con truco, oiga!

Qué dicen las partes

Aquí la cosa se pone interesante, como en el barrio cuando se forma el bochinche.

Por un lado, el gobierno de Delcy Rodríguez está con los brazos abiertos, viendo en esta visita la oportunidad de que entre la plata que hace tanta falta. Están echándole miel a los inversionistas extranjeros.

Los gringos, por su parte, dicen que quieren ayudar a levantar el sector, pero ¡ojo!, también están empeñados en que PDVSA, la empresa estatal, se ponga las pilas y sea más transparente.

Quieren que se le quite lo enredado para que la inversión extranjera no le huya. Las grandes empresas como Chevron y Repsol están en la mesa, escuchando, evaluando, midiendo sus pasos para ver si de verdad les conviene volver a meter su capital a fondo.

La gente de a pie, esa que hace la cola para todo, seguro está con un ojo en las noticias y otro en la nevera, esperando a ver si de verdad este "petróleo-man" trae un poquito de alivio al bolsillo.

Qué viene ahora

Pues la comedia apenas empieza, mi gente. Ahora vienen las reuniones a puertas cerradas, las visitas a las instalaciones petroleras para ver la cruda realidad de los pozos.

La cosa está en ver si todas estas conversaciones de alto nivel se traducen en barriles de petróleo que salgan a flote y, lo que es más importante para la gente, si se siente una mejoría en la vida diaria.

El panorama político también está en el aire, con ese plazo de 18 a 24 meses para unas posibles elecciones democráticas.

Así que hay que estar con los ojos bien abiertos, porque este guaguancó, que parece un chachachá diplomático, tiene más vueltas que ventilador viejo.

La noticia es seria, sí, pero la forma de contarla, ¡esa sí que tiene su chispa! A seguir la pista, que esto apenas calienta.

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