¡Aprieten la correa, que se nos secó hasta la guagua!
Cuba suspende Ómnibus Nacionales y transporte urbano por escasez de combustible tras la crisis energética, afectando a miles de ciudadanos y activando medidas de austeridad.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, ¡la cosa se puso candela y no precisamente por el calor! Se nos secó la fuente del oro negro, y con eso, adiós a las guaguas de Ómnibus Nacionales. Parece que el tanque de la isla está más vacío que bolsillo de estudiante el día 15.
La culpa, dicen, es de que no entra petróleo por ningún lado. Ni el que se compraba, ni el de Venezuela, que ahora anda con otros rollos después de lo de Maduro en enero. Así que, sin chismear ni un poquito, la realidad es que el país está en 'reserva' y el transporte en 'parado'.
Dónde y cuándo
Y no es cuento de vieja, no. Esto empezó el viernes, 6 de febrero de 2026. Imagínate el bochinche en Las Tunas, donde ya no salen guaguas pa’ Camagüey, Holguín o Santiago. ¡A pie!
Y en La Habana, ¿tú supiste lo último? El transporte urbano ¡paró en seco! Solo quedó un expreso pa’ los valientes de la noche. Miles de gente con la boca abierta, sin saber cómo llegar al trabajo o a la bodega. Una locura, te digo. El delegado de Transporte de Las Tunas, un tal Reyes Silva, ya dijo que vienen más ajustes, ¡hasta con el tren! La gente con cara de "¿y ahora qué?".
Por qué importa
¿Que por qué importa esto? ¡Mi madre! Esto es un golpe bajo que nos da en la mismísima línea de flotación. Miles de cubanos, que viven del día a día, ahora no tienen cómo ir a trabajar, a estudiar, o al médico. Es un drama callejero.
Además, la cosa afecta a los hospitales, a las empresas, a los que generan la electricidad. ¡Esto es como si nos quitaran el aire! El gobierno, por su parte, ya sacó la "Opción Cero" de los años 90 de la gaveta. Horarios reducidos, teletrabajo, clases suspendidas. ¡Hasta los bares cierran temprano! Es un retroceso que duele.
Qué dicen las partes
El gobierno, con su cara de palo, pide que se ahorre energía, que ellos están controlando el consumo al milímetro. Dicen que esto es pa’ que el país no colapse del todo, pa’ mantener lo mínimo.
Pero la gente, ¿qué dice la gente? La gente está sudando la gota gorda, rompiéndose la cabeza pa’ ver cómo resuelve el día a día. Unos con resignación, otros con un mosqueo que ni te cuento. Es la historia de siempre: unos mandan y otros aguantan.
Qué viene ahora
Y ahora, ¿qué nos espera? Pues mira, esto huele a más apretadera. Seguramente veremos más medidas de esas que te hacen sacar el ingenio cubano a flor de piel. Habrá que seguir de cerca cómo se mueve la cosa con el transporte, cómo se arregla el tema del petróleo y si de verdad se puede con la "Opción Cero" de nuevo.
No es pa’ adivinar, pero la calle ya está hablando: la solución no está fácil, y la dependencia de afuera nos tiene con la soga al cuello. A esperar, y mientras tanto, ¡a caminar!