¡Apriétate, Granma! Se acabó la guagua interprovincial y ahora, ¿quién nos mueve?
La provincia de Granma paró en seco el transporte interprovincial por la falta de combustible. Miles de cubanos quedan varados, con planes rotos y el bolsillo temblando. ¡Un bochorno!
Qué pasó
¡Atención, gente! Lo que era un secreto a voces, ya es oficial y un descaro: la provincia de Granma, de un día para otro, se plantó y echó el freno a todas las guaguas que van de un lado a otro. ¿La razón? El mismo cuento de siempre, ¡no hay una gota de combustible ni pa’ un carrito de helado!
Esto no es un chiste, mi gente. Desde este mismo viernes, 6 de febrero de 2026, el viaje se acabó. Miles de personas que contaban con esos ómnibus para ir a ver a la familia, al médico o a resolver sus cosas, ahora se quedaron con los pasajes en la mano y la boca abierta.
Dónde y cuándo
Imagínate el Bayamo y Manzanillo, que ahora mismo parecen pueblos fantasma en lo que a viajes se refiere. Los servicios desde Bayamo a Santiago de Cuba, Guantánamo y Camagüey, ¡borrados del mapa! Y la ruta esa de Manzanillo a Santiago, igual de difunta.
Pero ahí no queda la cosa: hasta la guagua de la noche que iba de Bayamo a La Habana, esa que salía en días alternos y era un salvavidas, ¡también la cancelaron! La gente en la terminal, con las maletas listas, y la noticia les cayó como un cubo de agua fría. Es un panorama que aprieta el alma, con el sol cayendo y la esperanza de un viaje desvaneciéndose en el aire caliente.
Por qué importa
Mira, esto no es solo un problemita de guaguas, ¡esto es un golpe bajo al cubano de a pie! ¿Cómo va a ir la gente al hospital si tiene un turno en otra provincia? ¿Y los que trabajan lejos de casa?
Para el que no tiene ni pa’ la patana, tener que pagar un botero particular es un lujo de millonario. La vida se nos encarece, los planes se van al traste y el país se nos va achicando, provincia por provincia, hasta que nadie se pueda mover. ¡Es una pena, cará!
Qué dicen las partes
La Unidad Empresarial de Base (UEB) de Ómnibus Nacionales de Granma, la que tiene que ver con esto, soltó un comunicado que es pa’ llorar: pidieron disculpas, así, sin más, y no dijeron cuándo van a arreglar el lío ni qué alternativas hay. ¡Como si con una disculpa uno llegara a su destino!
Mientras tanto, el presidente Miguel Díaz-Canel, sigue con su discurso de “resistir con creatividad”. Pero uno se pregunta: ¿con qué creatividad vamos a viajar si no hay guaguas y no hay petróleo? Esa resistencia ya nos está saliendo por los ojos, mi hermano.
Qué viene ahora
Ahora mismo, el futuro de los viajes interprovinciales en Granma está más nublado que el cielo en aguacero. ¿Volverán las guaguas? ¿Cuándo? Nadie sabe, y la incertidumbre es una plaga que nos consume.
Lo que sí está claro es que la gente va a tener que apretarse el cinturón y buscarse la vida como pueda, en camiones, con particulares, o simplemente, quedarse en casa. Es la triste realidad de un país que se paraliza, y donde el simple hecho de moverse se convierte en una odisea.