¡Adiós, Nicaragua! ¿Ahora con padrino y visa hasta pa' la cola?
¡Qué chismecito! Nicaragua le puso un candado a la puerta para los cubanos, pidiendo ahora visa consultada y hasta un patrocinador. ¡Se acabó el viaje libre!
Qué pasó
¡Oye, socio, prepara el oído que esto está que arde! Nicaragua, la que antes nos abría los brazos sin tanto preámbulo, ahora le ha puesto más candados que la bodega en quincena. Desde el 8 de febrero de 2026, si eres cubano y quieres entrar, la cosa cambió de color. Ya no es llegar y decir '¡Aquí estoy!', no señor.
Ahora te exigen una visa consultada, de esas que te tienen en vilo, y lo peor, ¡hasta un patrocinador económico! Como si uno fuera a quedarse a vivir a cuenta del país. ¡Qué enredo!
Dónde y cuándo
Esto está pasando en Nicaragua, claro, y tiene a la gente en Cuba con la cabeza a mil. La noticia salió calentica el 11 de febrero de 2026, pero la medida ya lleva unos días haciendo de las suyas desde el 8 de febrero de 2026. Parece que el chisme se cocinó rapidito y de sorpresa.
Managua es la que mueve los hilos, y las decisiones se toman allá, dejando a los pobres cubanos viendo un futuro viaje como una novela de misterio, con más obstáculos que la carrera de cien metros planos con sacos.
Por qué importa
¡Uff, y cómo que importa! Esto es un golpe bajo para cualquiera que soñaba con coger un avión pa'l 'Nica'. Antes era una vía, una 'puerta trasera' para muchos que buscaban otras rutas o simplemente ir a ver un familiar. Ahora, esa puerta está más tapiada que la casa de un guataquero.
Impacta a los que querían ir de turismo, a los que soñaban con reencuentros, y a los que veían en Nicaragua un paso para algo más grande. Es un cambio que te revuelve el estómago porque te quita las esperanzas y te llena de papeleo. ¡Y todo por culpa de un decreto que salió de la nada!
Qué dicen las partes
Pues mira, lo que se sabe es que el gobierno de Nicaragua fue quien metió el tijeretazo, pasando a los cubanos de la categoría 'A' (sin visa) a la 'C' (visa consultada). Dicen que es por un 'control de flujos migratorios', como si la gente fuera un río que hay que desviar con piedras. Y todo esto, al parecer, por presiones internacionales.
Los cubanos, por su parte, ¡están que trinan! Decepción, frustración y la misma pregunta de siempre: '¿Y ahora qué?' Las autoridades nicaragüenses no han soltado prenda más allá del decreto, y la gente se queda con el mal sabor de boca de que una puerta importante se cerró con tremendo portazo.
Qué viene ahora
Ahora, mi gente, lo que viene es pura espera y más dolores de cabeza. La gente tendrá que buscarse un 'padrino' que les firme un compromiso de manutención, presentar antecedentes penales, y esperar hasta 60 días a ver si les dan el visto bueno. ¡Y si te la dan, solo tienes 30 días para entrar! Qué barbaridad.
También significa que cada miembro de la familia, hasta el niño chiquito, necesita su propia solicitud, ¡como si fuera un ejército de papeles! Toca apretar los dientes y ver cómo se desarrolla esta telenovela migratoria, porque seguro que trae más capítulos y más bochinches. ¡Esto no se acaba aquí!