¡Tremendo papelón! Bisnieta de Comandante le viró la espalda a la Dictadura
Mari Serrano, bisnieta de Guillermo García Frías, declaró públicamente su rechazo a la dictadura castrista. Una activista cubana resaltó este acto como una fractura en el corazón del régimen.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que esto es candela pura. Mari Serrano, que es ni más ni menos que bisnieta del mismísimo Guillermo García Frías, uno de los pesos pesados de la revolución, soltó tremendo bombazo.
Declaró sin pelos en la lengua: “¡Yo no soy comunista, yo no apoyo esta dictadura sangrienta!”. Imagínate tú el revuelo. Esto no es un chismecito de barrio, no. Esto es una patada en la mesa familiar, y no de cualquier familia, sino de una de las que ha estado mandando el cotarro en Cuba por más de sesenta años.
Dónde y cuándo
Esto salió a la luz gracias a la activista Irma Lidia Broek, que lo publicó a los cuatro vientos. Aunque no se especifica el lugar exacto de la declaración de Mari, el eco llegó fuerte a toda la isla.
Piénsalo bien, en estos tiempos de apagones que no paran, de la barriga chillando y la gente con el miedo pegado al cuerpo, un grito así resuena más que nunca. La noticia se divulgó en febrero de 2026, y el bochinche está caliente.
Por qué importa
Mira, esto es como un terremoto, pero dentro de la propia cúpula. Si hasta los de adentro empiezan a rajarse, ¿qué les queda a los de afuera? Demuestra que la verdad no se puede tapar, ni con el apellido del mismísimo Comandante.
Es un golpe fuerte a esa historia oficial que siempre quieren vendernos. La gente ve que hasta en las familias que han vivido del cuento, hay quien se despierta y dice “¡hasta aquí!”. Esto le da una moral tremenda a cualquiera que esté cansado del control y la opresión.
Qué dicen las partes
Pues Irma Broek, la activista, lo dejó clarito: esto es “una fractura sísmica en el corazón mismo del castrismo”. Dice que las “máscaras se caen hasta en las familias del poder”, y que es un “puñetazo en la cara de la dictadura”.
Claro, del lado oficialista, el silencio es ensordecedor, como siempre. No van a salir a comentar que una de los suyos les está desbaratando el show. Pero el pueblo, entre susurros y miradas, ya se lo está contando.
Qué viene ahora
Ahora, a ver qué pasa con Mari. ¿La irán a presionar? ¿Intentarán silenciarla? Lo cierto es que ya soltó la bomba y el mensaje está en la calle.
Esto le da cuerda a muchos para seguir buscando libertad y justicia. Broek advierte que “las grietas en el muro ya son imposibles de tapar”. Así que, prepárate, porque esta historia apenas empieza y quién sabe cuántos más se animen a seguir el ejemplo de esta muchacha valiente.