¡Tremendo bochinche en Guantánamo! ¿La guayaba es delito ahora?
Guantánamo está al rojo vivo con la ola de inspecciones a los cuentapropistas, quienes luchan por abastecer la ciudad. Multas y decomisos caen sobre el pollo y la guayaba, mientras la gente se pregunta: ¿Quién nos va a dar de comer ahora?
Qué pasó
¡Oigan esto pa' que vean el revulú en Guantánamo! Las autoridades le han caído encima a los cuentapropistas con un celo tremendo. En los primeros días de febrero, hubo más de 2,600 inspecciones.
Esto resultó en casi 1,500 multas y 162 ventas forzosas. Dicen que es contra la especulación, pero los que intentan abastecer son los más afectados. Tanto control agrava la escasez de lo que ya falta.
Dónde y cuándo
Este novelón se desarrolla en la provincia de Guantánamo, a principios de febrero de 2026. Los protagonistas son el Gobierno y sus inspectores, contra los trabajadores privados.
Hay escasez de combustible y productos básicos. Los que mueven la poca comida disponible terminan en la mira. Es un trago amargo para quienes intentan resolver.
Por qué importa
¿Y esto a quién le importa? ¡A todo el que vive en Guantánamo! Los cuentapropistas son los que, con mil malabares, consiguen el pollo, el aceite y la guayaba. Ellos llenan las barrigas.
Si los aprietan tanto con multas y prohibiciones, ¿quién va a traer la comida? La gente en la calle se pregunta si la intención es que la escasez nos apriete más.
Qué dicen las partes
Oficialmente, las autoridades luchan contra precios abusivos, amparándose en decretos y leyes. Aseguran que la población los apoya. Pero la realidad callejera es otra.
A los TCP les caen por pizarras viejas, sin fichas de costo, o por vender tomate a 250 pesos la libra cuando el "oficial" es 156. También por no usar código QR o no depositar efectivo en bancos.
Hubo un caso donde retiraron un proyecto de TCP por amenazar inspectores. El transporte también fue blanco: bicitaxeros multados por tarifas "excesivas", hasta doce veces más de lo oficial.
Qué viene ahora
Con este panorama, la cosa se pone fea. Si continúan las inspecciones y multas, muchos cuentapropistas podrían abandonar. Y si ellos se van, ¿qué pasará con el abastecimiento?
La oferta de productos básicos caerá aún más, profundizando la crisis actual. Parece que, en vez de incentivar, se está espantando a los que intentan resolver. La incertidumbre sobre la comida en las mesas guantanameras es cada vez mayor.