¡Tremendo papalote en Mar-a-Lago! ¿Bidón de gasolina y escopeta pa' Donald?
Un incidente bochornoso sacudió Mar-a-Lago cuando el Servicio Secreto eliminó a un hombre armado con escopeta y bidón de gasolina. La seguridad de la propiedad de Trump, ahora en el ojo del huracán.
Qué pasó
¡Mire usted qué cosa más grande se armó en Mar-a-Lago, la guarida de Donald Trump en la Florida!
Resulta que, de madrugada, un tipo con pinta de película de acción se apareció por allí.
El Servicio Secreto, que no está para jueguitos, le dio la baja. El hombre venía con una escopeta y, ¡para colmo, un bidón de gasolina!
Parece que no solo quería saludar al presidente, sino armar un verdadero papalote.
Dónde y cuándo
Esto no fue en la cola de la bodega, mi gente. Esto pasó en West Palm Beach, Florida, en la famosa propiedad de Mar-a-Lago.
Era la 1:30 de la madrugada del domingo 22 de febrero de 2026 cuando el drama se desató.
Curiosamente, el entonces Presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, no estaba allí. Se encontraba en Washington D.C. con la Primera Dama, Melania Trump.
Pero eso no impidió que el susto fuera de campeonato para los guardias de seguridad.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos importa a nosotros, si no vivimos en ese palacio?
Porque demuestra que ni la seguridad más pinta' de Estados Unidos está a salvo de un descarado con malas intenciones.
Si logran acercarse así a la casa de un presidente (aunque sea ex), ¿qué queda para el resto de los mortales?
Se encienden las alarmas y se cuestiona si la protección, por muy buena que sea, puede detener a un loco dispuesto a todo.
Qué dicen las partes
El Servicio Secreto confirmó el bochinche, claro. Dijeron que el intruso pasó parte de la barrera y que tuvieron que actuar de inmediato.
Ahora, el FBI y la Policía del Condado de Palm Beach están metidos de lleno, investigando quién era el tipo y qué traía en la cabeza.
Hasta ahora, silencio de radio. No han soltado la identidad del fallecido ni si pegó un tiro antes de que lo pararan.
Se espera una conferencia de prensa, pero mientras, el runrún en la calle es intenso.
Qué viene ahora
Ahora viene la parte más jugosa: ¿quién era el difunto, qué quería exactamente con ese bidón de combustible y la escopeta?
Se investigará si actuó solo o si alguien lo mandó a hacer tremenda locura.
Este incidente calienta el ambiente y nos recuerda que la tensión alrededor de las figuras públicas siempre está en el aire.
A estar atentos, porque de esto seguro saldrá más chisme en los próximos días.