¡Tremendo "boquete" de agua en Matanzas! Más de 20 días con las llaves secas
En El Pompón, Matanzas, el agua desapareció por más de 20 días. Vecinos se las arreglan con cubos y pomos, recordando viejos manantiales ahora secos y sucios. ¡Un desastre!
¿Qué pasó?
¡Ay, mi gente! Esto es de no creer. Imagínense que en el reparto El Pompón, allá en Matanzas, las pilas se quedaron secas. ¿Secas? ¡Pero si es peor que eso! Llevan más de veinte días, sí, veeeinte días con las tuberías sin una gota de agua. ¡Un calvario de verdad!
La gente anda como alma en pena, con cubos y pomos de aquí para allá, buscando dónde puedan recoger un chorrito. Es como si el agua se hubiera ido de vacaciones y no avisó a nadie. ¡La cosa está color de hormiga brava!
¿Dónde y cuándo?
Este novelón está pasando ahora mismo, en febrero de 2026, en El Pompón, un pedacito de Matanzas que antes era famoso. Imagínense, a ese lugar le decían “El Ojo del Agua” porque antes aquello era un manantial, una fuente de vida. Tenían hasta una fábrica de hielo y de refrescos, ¡con el agua de allí mismo!
Pero ahora, la gente vive con la resignación en la cara y con los cubos en la mano. De aquel "Ojo del Agua", solo queda el nombre y la sed.
¿Por qué importa?
Esto no es cualquier cosita, ¡no, señor! Que no haya agua por tanto tiempo es un problema que te llega hasta la médula. Sin agua no hay higiene, no se cocina bien, y con este calor que hace, ¡los riesgos sanitarios se van por las nubes!
Es que esto cambia la vida de cualquiera. Lo que antes era normal, lavar la ropa, bañarse, se ha vuelto una odisea diaria. La gente está harta de ir con el cubo para arriba y para abajo como si fueran burros de carga.
¿Qué dicen las partes?
Los vecinos están que echan chispas. Dicen que de las autoridades, ni pío. ¡Cero información! Y mira que han preguntado y se han quejado.
Aseguran que los manantiales de antes se contaminaron y que nadie le ha dado el mantenimiento que hace falta. Otros hablan de roturas en las tuberías principales y que no aparecen las piezas para arreglarlas. Unos dicen una cosa, otros otra, pero todos coinciden en que la escasez y la falta de soluciones son el problema gordo.
Y para colmo, la gente ha puesto el grito en el cielo en las redes sociales, para que todo el mundo se entere de este bochinche y a ver si alguien se digna a dar una explicación.
¿Qué viene ahora?
Ahora mismo, en El Pompón, la rutina es esa: buscar agua hasta debajo de las piedras. La comunidad está en un sinvivir, entre la nostalgia de lo que fue "El Ojo del Agua" y la incertidumbre de cuándo volverá el chorro.
Lo único claro es que la gente espera soluciones, pero de las de verdad, para que este cuento no se alargue más. Porque el agua es vida, y vivir sin ella es un suplicio que nadie se merece.