¡La tormenta 'bomba' en el Norte le regala vientos y olas a la Florida!

Una tormenta invernal brutal golpea el noreste de EE.UU. con nieve y vientos. Aunque la Florida no ve copos, siente los coletazos del sistema con peligrosas corrientes y oleaje fuerte.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas el revolico que hay por allá arriba! Resulta que una tormenta, de esas que parecen que tienen mala leche, se formó frente a Carolina del Norte. Y ojo, que no es cualquier aguacero, le dicen “ciclón bomba” por lo rápido que agarró fuerza. Esto es como cuando el chismoso de la esquina se entera de algo y en un segundo ya lo sabe todo el barrio. Así de potente y rápido fue esto, mi gente.

Esta barbaridad de tormenta ha puesto a millones de personas, desde Tennessee hasta Maine, con los pelos de punta. Imagínate, unos 63 millones de almas en alerta invernal. Y para que te enteres bien, más de 26 millones están bajo advertencia de tormenta de nieve en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. Las ciudades grandes como Nueva York y Boston se preparan para recibir una nevada que ni en los cuentos de Disney.

Dónde y cuándo

Bueno, el epicentro del bochinche, el ojo del huracán (o de la tormenta, para ser exactos) está en el noreste de Estados Unidos. La cosa empezó a coger forma, como un buen drama, un domingo por la noche y se espera que el show principal sea hasta el lunes.

Pero, ¿y la Florida qué pinta en todo esto? Aunque a los floridanos no les va a caer ni un copito de nieve, el sistema se ha puesto tan bravo en el Atlántico que los vientos y las olas están dando un concierto por toda la costa este. Es como si el norte le mandara un “recuerdito” a la playa, con ráfagas intensas y corrientes que te jalan hasta el alma. Pura brisa marina con mala intención, caballero.

Por qué importa

¿Y por qué esto nos importa, si estamos lejos del frío? ¡Ah, mi socio, ahí está el truco! Primero, porque en el norte, la vida se paró. Aeropuertos cerrados, trenes con problemas, carreteras resbaladizas. Es un caos para la gente que vive allá, y si tú tienes familia o amistades, pues te enteras del corre-corre.

Pero para la Florida, la cosa también tiene su picantico. Aunque no hay nieve, los pescadores y los que les gusta salir en bote están en aprietos. Las autoridades dicen: “¡Cuidado con el mar, que no está para jueguitos!”. Hay riesgo de erosión en la costa y las olas pueden arrastrarte si te metes a guapetón. Así que el impacto, aunque indirecto, se siente en los bolsillos y en la seguridad de la gente de a pie.

Qué dicen las partes

Como siempre, cuando el río suena, piedras trae. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, salió a decir que tienen todos los recursos listos. Es como el dirigente del CDR asegurando que todo está bajo control. Y aconsejó a la gente que se quedara en casa. ¡Qué novedad, no! Pero en un ciclón bomba, no es mala idea.

En el noreste, la cosa es más seria. Los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey ya declararon el estado de emergencia. Es como cuando el meteorólogo dice “¡prepárense, que esto viene fuerte!” y todo el mundo corre a comprar pan y leche. Las aerolíneas cancelaron vuelos, los trenes ajustaron rutas. La vida se detiene, ¿entiendes? Y en Florida, los guardacostas están repitiendo lo mismo: ¡precaución en el mar, que esto no es un charco!

Qué viene ahora

Ahora lo que viene es aguantar el temporal. Se espera que las nevadas más duras afecten la famosa Interestatal 95, desde Washington hasta Boston, antes de que la tormenta, como un invitado cansado, empiece a disiparse el lunes por la noche. Es un respiro, pero hasta entonces, el frío y el viento van a seguir dando batalla.

Para nuestra querida Florida, aunque la nieve no llegará, el mar seguirá revuelto. Las olas, como si estuvieran enojadas, y los vientos, como chismosos al oído, van a seguir haciendo de las suyas por un rato. Así que, a seguir las recomendaciones, quedarse en tierra firme y esperar que este “ciclón bomba” se vaya con su música a otra parte. ¡Y que el bochinche se calme un poco!

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