¡Tremendo enredo! Un diputado mexicano quiere meter a Cuba en su mochila como estado #33
Un diputado mexicano armó tremendo revuelo al sugerir que Cuba se convierta en el estado 33 de México, cansado de los millones que el gobierno envía a la isla mientras aquí hay tremenda necesidad.
¿Qué pasó?
Oye esto pa' que veas qué bochinche se ha armado allá por México. Resulta que un diputado, con la candela en los ojos, soltó tremendo disparate: ¡que Cuba debería ser el estado número 33 de México!
No, no es chiste. Lo dijo como una crítica directa, porque según él, el gobierno federal mexicano está soltando millones para la isla mientras su gente aquí pasa trabajo. ¡Imagínate tú!
¿Dónde y cuándo?
Esta historia, que parece sacada de una novela, pasó el 17 de febrero de 2026. El protagonista es Francisco Sánchez Villegas, un diputado de Chihuahua, allá en tierras mexicanas.
Él, que es del Movimiento Ciudadano, estaba que echaba humo por la boca, diciendo que si tanto le van a dar a Cuba, ¡pues que la integren y ya!
¿Por qué importa?
¿Y por qué esto le importa a la gente, tú dirás? Pues mira, es que el diputado este, Sánchez Villegas, está echando la bronca porque dice que el gobierno mexicano está mandando un dineral a Cuba: gasolina, petróleo, libros y comida, ¡todo eso con la plata de los impuestos de los trabajadores!
Mientras tanto, según él, en estados como Chihuahua hay tremenda necesidad y a la gente le están quitando lo que es suyo. ¡Un relajo, un problema gordo que cae sobre el bolsillo de todos!
¿Qué dicen las partes?
Claro, con semejante declaración, la gente se puso a hablar. Los que apoyan al diputado le aplauden, diciendo que ya es hora de que se sepa dónde va a parar la plata. Quieren que la cosa sea clara como el agua de coco, sin esconder nada.
Pero otros le dicen que está exagerando, que es puro teatro y que esa idea de Cuba como estado es una locura sin pies ni cabeza. El gobierno federal, por su parte, se defiende. Dice que esa ayuda a Cuba es por acuerdos entre países, en salud, educación y energía. Pero la oposición sigue pidiendo cuentas claras, sin enredos.
¿Qué viene ahora?
Ahora, ¿qué pasará con este bochinche? Pues la verdad es que la propuesta de convertir a Cuba en un estado mexicano es más un grito de guerra, una pataleta política, que algo serio. Nadie está pensando en que eso de verdad suceda.
Pero lo que sí queda flotando en el aire es el debate sobre cuánto dinero debe gastar México ayudando a otros países cuando dentro de sus propias fronteras hay tanta escasez y la gente necesita soluciones. ¡Hay que estar pendiente a ver cómo termina este cuento!