¡Tremendo chasco! Viaje a Disney acaba en ICE y de vuelta al corral
Unas vacaciones a Disney se convirtieron en pesadilla para una madre e hija colombianas. ICE las detuvo 128 días en Texas y las deportó, un bochorno migratorio.
¿Qué pasó?
¡Ay, mi gente! Esto es de no creerlo. Lo que era un viaje soñado a Disney se viró en un calvario de casi cinco meses para una madre colombiana y su niña de nueve años.
Llegaron a Miami llenas de ilusión y terminaron encerradas, bajo custodia de los agentes de inmigración. ¡Imagínate la tragedia!
¿Dónde y cuándo?
La cosa explotó el 2 de octubre de 2025 en el mismo Aeropuerto Internacional de Miami. La niña fue la primera en sentir el golpe. Después, a las dos las metieron en un centro de detención familiar en Dilley, Texas.
Allí, en ese lugar que no es de aquí ni de allá, pasaron 128 días. Más de cuatro meses viendo las caras de otros niños en la misma situación, con una disciplina más apretada que un tambor.
¿Por qué importa?
Esto no es un cuento cualquiera, no. Es la vida de verdad que le pasa a la gente de a pie. Una familia que buscaba alegría y se topa con la muralla de la ley migratoria.
El caso de María Alejandra Montoya y su hijita nos pone a pensar duro. ¿Qué pasa con los niños en esos centros? ¿Qué recuerdo se llevan de un país que se supone es la tierra de las oportunidades?
Esta historia sacude los cimientos y nos obliga a mirar el lado humano, el costo de las decisiones políticas cuando hay infantes de por medio.
¿Qué dicen las partes?
La madre, María Alejandra, echó el cuento. Dijo que a su hija al principio no le daban la comida vegetariana y que tuvo que pelear para que la atendieran. Habló de un trato frío, impersonal.
Incluso, ella misma terminó en el hospital por un problema de riñones, y a la niña la dejaron sola con los oficiales. ¡Un drama dentro del drama!
Aunque la madre alegaba estar en proceso migratorio por matrimonio con un ciudadano americano, las autoridades le dijeron que nananina, que esperara desde afuera del país. Al final, firmó la salida voluntaria.
¿Qué viene ahora?
El 6 de febrero de 2026, madre e hija aterrizaron de nuevo en Colombia, con el alma en la mano. La prioridad es curar las heridas de la chiquita, que mandó hasta una carta pidiendo que no la olvidaran.
Desde la distancia, la niña mandó un mensaje de fuerza a otros que siguen esperando. Dijo que, aunque parece que nunca va a terminar, se puede salir de ahí. Así que, mi gente, el debate sigue abierto y esta historia... esta historia aún tiene mucho pa' contar.