¡Tremenda bronca en Canaleta termina con presos de viaje sorpresa pa' Matanzas!
Después de tremendo alboroto en la prisión de Canaleta, Ciego de Ávila, dos reclusos fueron trasladados sin aviso a Matanzas, dejando a las familias con el Jesús en la boca.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas, que la gente no se calla ni debajo del agua. Resulta que en la Prisión Provincial de Canaleta, allá en Ciego de Ávila, se armó un revuelo que todavía trae cola.
Familiares de unos cuantos presos están que no duermen, porque dicen que a dos de ellos, así, de buenas a primeras, los mandaron de viaje a un penal en Matanzas. ¡Como si fuera un paseo, pero de castigo!
Dónde y cuándo
Esto fue por estos días, justo después de que se oyera tremendo bochinche y protestas dentro de la misma cárcel de Canaleta. Allí mismo, en Ciego de Ávila, fue donde la cosa se puso caliente.
Las esposas de los implicados, Leinier Ramos Martell y Carlos Luis Castro Rodríguez, fueron las que soltaron la prenda. Ellas confirman que las autoridades del penal, incluyendo al jefe Noel Morales López y al director provincial Carlos Martínez Rodríguez, les confirmaron el traslado.
Según las mujeres, la excusa fue que sus maridos "alborotaron la situación". Imagínate la tensión que se vive cuando te dicen eso.
Por qué importa
Esto no es un chiste, mi gente. La gente en la cola del pollo, en la guagua, en todos lados, está hablando de esto porque le cae arriba a cualquiera que tenga a un familiar preso.
Estos traslados forzosos a otras provincias son como una patada en la espinilla para las familias. Cuesta un ojo de la cara ir a visitarlos, mandarles algo de comida o un jabón. ¡Un rollo de papel higiénico se convierte en una odisea!
Además, lo que dicen por ahí es que con esto lo que buscan es que nadie se entere de lo que pasa dentro, aislándolos de sus seres queridos y de cualquier mirada que pueda ver más allá de la reja.
Qué dicen las partes
Por un lado, las esposas de los presos dicen que esto es una venganza pura y dura por las protestas. ¡Un escarmiento, vamos!
Los de la prisión, según ellas, argumentan que los tipos fueron los que "armaron la bronca". Pero, ojo, que el Ministerio del Interior no ha soltado ni una palabra oficial. ¡Ni un 'pio' han dicho sobre lo que pasó, ni de heridos, ni de nada!
Y claro, las organizaciones independientes y los activistas, esos que siempre están con el ojo puesto, ya están diciendo que esta es una técnica vieja del régimen: mandar al preso lejos para que su familia se canse, para que no lo puedan atender. ¡Es la misma historia de siempre!
Qué viene ahora
Ahora, lo que se espera es más incertidumbre, más gastos y más angustia para esas familias que ya tienen la vida patas arriba. Seguramente, tendrán que hacer malabares para ver a sus seres queridos en Matanzas.
Hay que estar al tanto, mi gente, porque esto puede seguir pasando en otras cárceles. Veremos si el silencio oficial se rompe o si las cosas se quedan así, en el misterio y el lamento de los parientes.
Lo que está claro es que la preocupación no se va a ir así como así. La gente va a seguir hablando y preguntándose qué demonios está pasando de verdad detrás de esos muros.