¿Treinta años después y la cosa sigue caliente? ¡Madre pide a Trump justicia por el derribo!
A tres décadas del derribo de avionetas de Hermanos al Rescate, una madre exige justicia al Presidente Donald Trump, manteniendo viva la memoria del crimen.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas: ¡Han pasado treinta años! Imagínate si un dolor dura tanto. Estamos hablando del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, ese bochinche que puso a todo el mundo de cabeza.
Miriam de la Peña, una madre que lleva esa cruz, todavía siente el mismo quemazón en el pecho. Su hijo, un muchacho de apenas 24 años, se fue de golpe aquel día y el recuerdo sigue ahí, fresco como lechuga.
Dónde y cuándo
La tragedia se armó el 24 de febrero de 1996. Fue en aguas internacionales, lejos de la orilla, cuando unos cazas de la Fuerza Aérea cubana le cayeron encima a dos aviones civiles.
Las avionetas eran de esa gente de Hermanos al Rescate, unos voluntarios de Miami que andaban buscando a los balseros. Murieron cuatro muchachos, jóvenes con el alma puesta en ayudar.
Por qué importa
Esto no es un chismecito de poca monta, mi gente. Treinta años después, para estas familias, la herida sigue abierta y el reclamo de justicia se escucha fuerte y claro.
Miriam lo dice sin pelos en la lengua: "Fue un crimen. Y sigue sin haber justicia." ¿Tú te imaginas la impotencia? Es un dolor que a quién le cae arriba, le cambia la vida para siempre.
Por aquel entonces, la cosa política estaba más tensa que un tambor en víspera de carnaval. El gobierno cubano dijo que era defensa de su aire, pero los de aquí, Estados Unidos, lo calificaron de acto ilegal contra aviones que no tenían ni un arma.
Qué dicen las partes
La Miriam, con una serenidad que espanta, no se cansa de repetir su verdad. "Mi hijo tenía sueños, proyectos, una vida por delante. No era un símbolo político; era un joven lleno de esperanza", nos suelta con el corazón en la mano.
Mientras que unos por allá decían que estaban defendiendo el patio, otros acá decían que fue un ataque bajo y sin sentido. Unos por un lado, otros por el otro, y los muchachos sin vida en medio.
Ahora, con el presidente Donald J. Trump en la Casa Blanca, la esperanza de Miriam se renueva y lanza un grito al cielo pidiendo que no se olvide y se haga justicia por fin. Dice: "Lo único que pedimos es que el mundo no olvide".
Qué viene ahora
Este aniversario no es solo para recordar un mal trago de la historia, sino para exigir que se sepa la verdad y que los responsables den la cara. La memoria, según Miriam, es el único lugar donde su hijo todavía puede volar sin ataduras.
Lo que queda en el aire es esa pregunta de cuándo llegará la justicia que tanto anhelan estas familias. Así que hay que seguir de cerca este cuento, que todavía no tiene el punto final.