¡Se armó la gozadera! El petrolero tramposo que salió de paseo y terminó en el cepo de los gringos

El petrolero Veronica III, que andaba de "rebelde" con petróleo venezolano, fue interceptado por EE.UU. en el Índico, después de una persecución que empezó en el Caribe.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas el bochinche que se armó! Resulta que los Estados Unidos, con su gente de la milicia, le cayeron arriba a un barco petrolero, el tal Veronica III. Este buque andaba por ahí como Pedro por su casa, supuestamente cargando crudo venezolano que no debía.

Lo agarraron en el Océano Índico, ¡pero agárrate! Llevaban siguiéndolo desde el mismísimo Mar Caribe. La historia es que el barco estaba "sancionado" y quería burlar un bloqueo que impuso Washington a esas embarcaciones que trafican petróleo de Venezuela.

Dónde y cuándo

Todo este enredo ocurrió el domingo, pero la novela viene de lejos. El seguimiento empezó en el Caribe y terminó con la detención en aguas internacionales del Océano Índico. La gente del Departamento de Defensa de EE.UU. confirmó la faena, diciendo que hicieron una "visita" sin incidentes, como quien va a ver al vecino.

Según los chismosos de TankerTrackers.com, el Veronica III salió de Venezuela en enero de este año, lleno de petróleo. Y no es la primera vez que se mete en líos; desde el 2023, dicen que anda en este negocio con Venezuela, Rusia e Irán.

Por qué importa

Esto no es cuento de camino. Este agarrón es un batazo para los que andan por ahí tratando de sacarle la vuelta a las sanciones de Estados Unidos. Desde finales de 2025, el presidente Donald Trump ordenó una “cuarentena marítima” para estos buques sancionados.

¿El objetivo? Ponerle un coto al contrabando de petróleo venezolano y de otras cosas que para ellos son ilegales. Imagínate, estos barcos intentan de todo: cambian de bandera, apagan los GPS para no ser rastreados, ¡hasta cambian la ruta para despistar! Pero parece que esta vez no les salió el truco.

Qué dicen las partes

El Pentágono lo soltó en la red social X: el barco quiso “desafiar la cuarentena” y por eso lo rastrearon sin piedad desde el Caribe. Hasta publicaron las fotos de los militares gringos abordando la embarcación.

Por otro lado, la gente de Panamá, para lavarse las manos, aclaró que el Veronica III no está registrado con ellos. O sea, ni bandera tiene, lo que complica más saber de quién es realmente el problema. Dicen que ya han agarrado otro barco antes, el Aquila II, por lo mismo. Parece que la cosa va en serio.

Qué viene ahora

Ahora viene el nudo de la historia: el Pentágono no ha dicho si el barco lo confiscaron o si lo tienen guardado. En otros casos parecidos, estos buques se quedan retenidos mientras los abogados y los burócratas deciden qué hacer con ellos.

Así que, mi gente, hay que seguir con los ojos bien abiertos. La administración de Trump sigue en pie con su mano dura contra el petróleo de Venezuela y sus aliados. Seguramente veremos más historias de barcos que intentan escapar y terminan en el cepo. ¡El mar está revuelto y no es por tormenta!

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