¡Canadá nos dejó en el aire! ¿Ahora pa' Cuba, de escala en escala?
Canadá paró los vuelos directos a Cuba por el chismecito del combustible. Ahora, pa' llegar, hay que dar vueltas por Miami, México o Panamá, ¡un lío!
¿Qué pasó?
¡Oye esto pa' que veas! Parece que a Cuba le cortaron el chorro de vuelos directos desde Canadá, y no es cuento de vieja, ¡es por la escasez de combustible! La gente del Grupo de Turismo Gaviota, esa empresa militar que lo maneja todo, anda como gallina sin cabeza buscando cómo resolver el entuerto.
Resulta que las aerolíneas canadienses dijeron “hasta aquí llegamos” porque no hay gasolina pa' los aviones. Ahora, si uno quiere ir a La Habana desde Canadá, tiene que dar más vueltas que una guagua en Cuba, ¡con escalas y todo!
¿Dónde y cuándo?
Esto está pasando en febrero de 2026, y el bochinche es a nivel internacional. Los vuelos directos que antes te dejaban en los cayos o Varadero, ¡se evaporaron! Así que los que se atreven, tienen que hacer escala.
¿Por dónde? Pues por Miami, con American Airlines; por Ciudad de México, con Aeroméxico; o por Ciudad de Panamá, con Copa Airlines. Imagínate el viaje, más largo que un día sin pan y más caro que comprar en la shopping.
¿Por qué importa?
¡Esto es un golpe bajo, mi gente! Canadá siempre ha sido de los que más turistas mandan pa' acá, junto con los rusos. Ahora, con menos vuelos directos, los hoteles están más vacíos que la nevera de uno y los empleados del turismo, que viven de las propinas, están viendo las estrellas.
Es un golpe directo al bolsillo de miles de familias que dependen del turismo para sobrevivir en esta isla donde la vida está más dura que un cuero de yegua. La inflación no perdona y el turismo es una de las pocas válvulas de escape.
¿Qué dicen las partes?
Por el lado de Gaviota, los jefes andan moviendo cielo y tierra para mantener la cosa a flote, apoyándose en esas rutas indirectas. Pero la verdad es que están con el agua al cuello. Los trabajadores, por su parte, tienen un miedo que les carcome, temen que la cosa se ponga como en la pandemia, con sueldos de miseria y sin trabajo.
Copa Airlines sigue siendo como un salvavidas para la región, pero ni así se tapan todos los huecos. Nadie sabe qué va a pasar y la incertidumbre es lo único que abunda.
¿Qué viene ahora?
El futuro del turismo cubano está en el aire, como esos vuelos cancelados. Todo depende de que aparezca combustible de verdad y que se estabilice la cosa. Mientras tanto, el sector turístico seguirá navegando en turbulencia, con los trabajadores sudando la gota gorda para no perder el vuelo.
Hay que seguir de cerca este chismecito, porque afecta a muchos y el desenlace aún no se ve claro. A ver si Gaviota logra que la cosa levante cabeza o si nos quedamos varados esperando que pongan la gasolina.