¡Kim Jong Un se pone el casco de constructor y reparte casas a los caídos... en Ucrania!
Kim Jong Un inaugura un barrio exclusivo en Pionyang para las familias de los soldados norcoreanos caídos en Ucrania, combatiendo junto a las fuerzas rusas.
Qué pasó
¡Ay, mi madre! Agárrate que la cosa está caliente. El mismísimo Kim Jong Un, ese que no se pierde una, acaba de soltar una tremenda bomba en Pionyang. Abrió las puertas de un barrio nuevecito, con casas que parecen de postal.
¿Y para quién es la maravilla? Pues, mira tú, para las familias de esos soldados de Corea del Norte que se fueron a pelear por allá lejos, en Ucrania, junto a los rusos, y que, lamentablemente, no regresaron a contar el cuento. ¡Vaya forma de "honrar"!
Dónde y cuándo
Este novelón se armó en Pionyang, en lo que ahora llaman la "Saeppyol Street". Fue hace poco, ahora en febrero de 2026, que Kim Jong Un se paseó por allí como un gallo de pelea, mostrando los apartamentos y hasta se llevó a la hija, Kim Ju Ae, que ya está más pegá' que chicle en zapato viejo en cuanto acto oficial hay.
Se le vio todo pomposo, diciendo que el sacrificio de esos muchachos no será en vano y prometiendo que el gobierno los seguirá echando pa'lante. Como si un apartamento nuevo borrara la ausencia, ¿tú me entiendes?
Por qué importa
Esto no es bobería, mi gente. Aquí hay tela por donde cortar. Primero, porque demuestra que Corea del Norte está metida hasta el cuello en la guerra de Ucrania, mandando no solo balas, sino también gente.
Segundo, porque con estas movidas, Kim busca que la gente no se ponga a chismear mucho sobre por qué sus hijos están muriendo tan lejos de casa. Es una jugada para que la bronca no llegue a la sala de sus casas y para mantener al pueblo en fila.
Qué dicen las partes
Por un lado, la prensa oficial de allá te lo vende como una gesta heroica, puro sacrificio y lealtad. Kim mismo con su discurso grandilocuente de apoyo eterno. Lo de siempre, vamos.
Pero por el otro, desde el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur (los vecinos que siempre están pendientes), la cosa no pinta tan bonita. Dicen que ya van como seis mil soldados norcoreanos que han caído o han quedado heridos en esa guerra. ¡Seis mil! Una cifra que te pone los pelos de punta.
También dicen que, a cambio de la sangre, los norcoreanos están aprendiendo a pelear "moderno" y están recibiendo ayuda de los rusos para mejorar sus propios juguetes de guerra. ¡Negocio redondo, pero con costo humano!
Qué viene ahora
Ahora viene el congreso ese del partido, a finales de mes. Ahí Kim va a pintar el mapa para los próximos cinco años, tanto pa' dentro como pa' fuera del país. Y claro, a seguir apretando los tornillos para consolidar su poder.
Hay que ver si esta jugada de las casas es solo el inicio, o si van a seguir metiendo más candela en el asunto de Ucrania. La pelota está en el aire, pero una cosa es segura: en Corea del Norte, el show debe continuar.