¡Raúl Castro, el derrumbe de los avioncitos le explota en la cara!
Cuatro congresistas de EE. UU. le piden al Presidente Trump que impute a Raúl Castro por el derribo de los aviones de Hermanos al Rescate en 1996.
¿Qué pasó?
Oye esto pa' que veas qué tremendo bochinche se está armando en Washington. Cuatro congresistas, que no se andan con chiquitas, le han mandado una carta al mismísimo Presidente Donald Trump. ¿Y qué quieren? Pues ni más ni menos que le caigan arriba a Raúl Castro por aquel desastre de 1996, cuando se tumbaron los avioncitos de Hermanos al Rescate.
Están pidiendo a gritos que el Departamento de Justicia de Estados Unidos le ponga cargos a Raúl, y que hasta le manden una “notificación roja” de Interpol. ¡Imagínate tú el corre-corre que esto puede armar! Parece que la cosa va en serio y que no van a dejar que este chicharrón se quede en el olvido.
¿Dónde y cuándo?
La movida esta se armó ahora, en febrero de 2026, desde las oficinas de esos congresistas en Estados Unidos. La carta, que la compartió en las redes el congresista Mario Díaz-Balart, va directa a la mesa del Presidente Trump, que para ellos es “un firme aliado” en la causa cubana. Pero ojo, que la candela viene de lejos.
El corazón del asunto nos lleva a aquel fatídico 24 de febrero de 1996. Fue en aguas internacionales, donde los aviones de Hermanos al Rescate andaban buscando a los balseros. De la nada, un MiG cubano, supuestamente bajo órdenes de Raúl Castro, se mandó a tumbar las dos naves. Ahí mismo perdieron la vida cuatro valientes: Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales. Un día que se quedó grabado a fuego en la memoria de muchos.
¿Por qué importa?
¡Esto es un tembleque para la cúpula de la isla! ¿Que por qué? Porque están pidiendo directamente que se le pongan cargos criminales a una figura tan gorda como Raúl Castro. No es cualquier cosa, no. Si esto prospera, la cosa se pone de candela, porque significa que la justicia le va a pisar los talones a los de arriba, a los que de verdad mandan.
Para las familias de las víctimas y para la comunidad cubana de allá y de acá, es como un rayito de esperanza. Llevan años clamando por justicia, y ahora parece que les están oyendo. Esto podría cambiar el panorama y hacer que muchos se pregunten qué otras cosas podrían salir a la luz. ¡El chisme está caliente!
¿Qué dicen las partes?
Por un lado, los congresistas Díaz-Balart, María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Nicole Malliotakis, que son los que firmaron la carta, están con la soga al cuello pidiendo que “la rendición de cuentas debe comenzar desde arriba”. Quieren que se sepa quién dio la orden y que pague el que tenga que pagar.
La carta también le cayó en manos a Pam Bondi, que es la fiscal general de Estados Unidos, para que se meta en el berenjenal. Y no es la primera vez que la justicia de allá le mete mano a este caso: ya un jurado condenó al espía Gerardo Hernández Nordelo en 2001, y en 2003 un gran jurado acusó a dos pilotos cubanos y a su jefe por este mismo suceso. Hasta un informe internacional dijo que Cuba actuó ilegalmente. Pero de la parte cubana, ni pío.
¿Qué viene ahora?
Ahora, la pelota está en la cancha del Presidente Trump y del Departamento de Justicia. Tendrán que ver si le dan rienda suelta a esta petición y si de verdad se atreven a mover los hilos para imputar a Raúl Castro y pedir esas notificaciones de Interpol.
Estaremos con los ojos bien abiertos, como decimos nosotros, para ver si esta novela tiene un nuevo capítulo o si la cosa se queda en papeles y buenas intenciones. Lo que está claro es que la memoria de los caídos sigue viva y que el bochinche, al menos, no se va a apagar fácilmente.