¡Qué San Valentín ni qué cará! ¡A oscuras y con el corazón partío!

¡Prepárense! El Día de San Valentín en Cuba llegó con un apagón histórico, dejando a la gente a oscuras y los planes románticos en el aire. La energía brilló por su ausencia.

Qué pasó

¡Ay, mi gente! Agárrense fuerte porque el Día de San Valentín de este año en Cuba no fue de rosas ni bombones, sino de candela… ¡pero de las velas! La Unión Eléctrica nos soltó el golpe: un apagón que rompió récords y dejó a la isla más oscura que boca de lobo.

Imagínense el cuadro: la gente queriendo celebrar el amor, y lo que había era el amor por el ventilador o la nevera, que por supuesto, estaban más apagados que el carbón. Un déficit de corriente que hizo historia, y no de la buena, ¡para que sepas!

Dónde y cuándo

Esto no fue un cuentecito de una esquina, no. Esto pasó en la Cuba entera este sábado 14 de febrero de 2026. Desde Pinar del Río hasta Guantánamo, la novela del apagón se repitió en cada casa, en cada calle, en cada balcón donde se quería poner música para bailar pegao.

En el horario más caliente del día, cuando la demanda se dispara como cohete, la corriente simplemente dijo "¡hasta aquí!". La cosa es que no había suficiente ni para calentar la cafetera, mucho menos para esos aires acondicionados que tanto extrañamos.

Por qué importa

¿Y por qué esto nos importa tanto, tú dirás? Pues porque la vida en Cuba ya es dura, socio, y sin corriente, se nos tranca el dominó completo. No es solo que no pudimos ver la novela o escuchar la radio; es que la comida en la nevera se echa a perder, los negocios no abren y los chiquitos sufren el calor sin abanico.

Es un golpe bajo para el bolsillo y para la salud, que ya de por sí están guapos. Los hospitales también sufren, la transportación se afecta... ¡esto es un desastre que nos toca a todos! No es un capricho, es una necesidad básica que falla una y otra vez, ¿entiendes?

Qué dicen las partes

La Unión Eléctrica, pobrecitos ellos, saca su parte diario y dice que la disponibilidad es de apenas 1389 MW frente a una demanda de 3100 MW. Eso, en buen cubano, significa que falta más de la mitad de la corriente que se necesita. ¡Una barbaridad!

Mencionan que hay varias unidades de las termoeléctricas fuera de servicio, como la de Mariel, Santa Cruz, Felton y Antonio Maceo, y otras en mantenimiento. Pero la gente en la calle lo que dice es: "¡Patria o muerte… pero que haya luz!". Aunque tengamos 50 parques solares, parece que no dan abasto ni para encender una bombilla como Dios manda.

Qué viene ahora

Bueno, y ahora, ¿qué nos espera? Pues a seguir con el ojo pelao y el oído fino, porque esto de los apagones no es nuevo y, por lo visto, no tiene pinta de irse de aquí muy pronto. Si no se le mete mano a la infraestructura, a la planificación y a la gestión de verdad, vamos a seguir en las mismas.

Habrá que armarse de paciencia, de velas y de alguna que otra batería externa para el celular. La gente de a pie lo que quiere es un respiro, un chance de que la vida no sea una carrera de obstáculos en la oscuridad. El amor es lindo, pero con corriente es mucho mejor, ¿verdad?

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